Historia de las Merindades de Castilla, Transcripciones de documentos

Transcripciones de documentos históricos

Los acontecimientos acontecidos durante la época tratada afectaron, como no podía ser de otra forma, a la población, sus clases sociales, la economía, las instituciones del estado y, en resumen, al ciclo completo de la vida de los habitantes de las Merindades de Castilla. A partir de los documentos aquí presentados se pueden obtener conclusiones que ayuden a dar luz a todos estos temas.

 Fragmento de documento histórico

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Ordenanzas de la villa de Villadiego, para judíos y cristianos, sobre el tráfico del vino (1415 y 1423) Comentario
Autor: Alejandro Martín Ruiz
Fecha: mié 20/07/2016

Ordenanzas de la villa de Villadiego, para judíos y cristianos, sobre el tráfico del vino (1415 y 1423).

 

Trabajo basado en el documento: Archivo Histórico Nacional, Sección Nobleza, Fondo Frías, caja 509, núm. 7, folios 189 v. y 197 r.

 

El documento

 

El 15 de marzo de 1575, el condestable Iñigo Fernández de Velasco y el concejo de Villadiego comenzaban un pleito sobre la titularidad de la jurisdicción civil y criminal de la villa; el Condestable defendía que el nombramiento de los alcaldes ordinarios (primera instancia) era una prerrogativa del señor de la villa; la villa lo contrario. Entre los múltiples autos del proceso judidical, mediante una provisión real, Andrés Gutiérrez escribano receptor recibió el mandato de personarse en el concejo de Villadiego, abrir el arca del mismo y trasladar todos los documentos solicitados por parte del Condestable, que a juicio de éste constataran tal prerrogativa. Así, el documento hoy presentado constataba que el 9 de octubre de 1415 el alcalde de Villadiego era Fernando Sánchez, y que ejercía en nombre de Juan de Velasco, señor de la villa. El 6 de mayo de 1575 Andrés Gutiérrez cumplió con el mandato de la provisión real: trasladó todos los documentos procedentes, y después depositó los originales en el arca del concejo. En 1780, según fray Francisco Méndez, el documento que hoy presentamos seguía en el archivo, y una copia del mismo en el estudio del Padre Flórez(1); después el silecio, así, trabajamos con una copia realizada el 6 de mayo de 1575. Algún día quizás encontremos la restante documentación olvidada o perdida sobre Villadiego y podamos disfrutar de la misma, bálsamo con el que no pudo contar Schulten, porque Tartessos permanece invisible, oculta en la arena.

 

El documento está escrito en letra gótica cursiva, cuasiprocesal, de difícil lectura. En este traslado se contemplan dos documentos: Las ordenanzas de 1415 y La confirmación de las mismas por Pedro Fernández de Velasco el 6 de diciembre de 1423.

 

Los otorgantes de Las ordenanzas del 9 de octubre de 1415.

 

El 9 de octubre de 1415, en la iglesia de San Juan, se reunieron el concejo general de la villa de Villadiego y el concejo o aljama de los judíos de la misma. Mientras que de la comunidad cristiana, el documento sólo cita al alcalde, merino, teniente de merino, escribano, procurador del concejo y procurador general de la villa, para la comunidad judía es más espléndido. Así, nos muestra los nombre de la mayor parte de la comunidad judía de Villadiego en 1415:

 

Don Ysaque Abenresque, procurador de la aljama

Don Ça Çidicaro, hijo de don Otuoso, procurador de la aljama

Don Peser, procurador de la aljama

Don Salomón Çidicaro

Mose Fechor

Yuda Abas

Salomón Arias

Don Yuda de Villalón

Don Jacob, hijo de don Tanriço

Don Peze, hijo de Sonto, rabí

Alpachan Abraham, jurado

Abraham Fetilla

Yuçe Axías, hijo de don Ani

 

Esta nómina nos ofrece la presencia, cuando menos, de diecisiete vecinos judíos en Villadiego en 1415; quizás veinticinco vecinos contando con los ausentes (presentes dos tercios de la totalidad de la aljama). A pesar del asalto y destrucción que sufrió la judería en 1367, de las matanzas y destrucciones generalizadas de las juderías de la Corona de Castilla en el año 1391, del pánico y deserciones generalizadas en Burgos capital, de una legislación antijudía especialmente adversa desde principios del siglo XV y de una coyuntura económica que no terminaba de despegar de la recesión, la aljama de Villadiego había sobrevivido.

 

En cualquier análisis demográfico de la aljama, para futuros trabajos, será preciso poner en relación este vecindario con el del año 1488: treinta y cinco vecinos judíos conformaban la aljama en este año(2).

 

En fecha un poco anterior a la datación de este documento, fueron promulgadas las leyes antijudías de Ayllón (2 de enero de 1412), que significaron un cambio radical en la jurisprudencia castellana referida a los judíos(3). Las prohibiciones y restricciones de estas leyes también influyeron como veremos más tarde en la aljama de Villadiego. El documento hoy presentado manifiesta una más de las muchas singularidades de la aljama: de diecisiete vecinos judíos presentes, diez disfrutaban del tratamiento honorífico de don, eludiendo la prohibición que las leyes de Ayllón disponían al respecto. En 1431, Pedro Fernández de Velasco, señor de Villadiego, promulgó a imitación de las leyes de Ayllón un conjunto de ordenanzas antijudías, cofirmadas en 1434, pero que tuvo que derogar el 12 de diciembre de 1457. Cuando la villa de Villadiego recibió las ordenanzas de 1457, muchos vecinos se quejaron de las mismas, porque los oficios, las relaciones comerciales y la vivienda de sus vecinos no coincidía con las formas que se daban en las otras villas del Conde. Éste permitió que “en vuestros tratos, [ofiçios] , e bibiendas [usedes] segund e por la forma que usábades antes …” todo inclina a pensar que las ordenanzas de 1431, apenas tuvieron incidencia en la aljama, y esto refleja una singularidad notable de la misma(4)

 

 

 

 

 

           

 

 

 

 

1.        MÉNDEZ, Fray Francisco: Noticias de la vida y escritos del reverendo padre maestro Fray Enrique Flórez. Madrid, Imprenda de Pedro Marín, 1780, p.5.

2.        Archivo Histórico Municipal de Villadiego, núm. 16.925. “Libro de la martiniega del concejo de Villadiego”, 1488.

3.        SUÁREZ FERNÁNDEZ, Luis: La expulsión de los judíos de España. Madrid, Editorial Mapfre 1992, p. 216.

4.        Archivo Histórico Nacional, Sección Nobleza, Toledo, Fondo Frías, caja 504, núm. 70. “Ordenanzas”, 1457.

 

 

El contenido del documento. Las ordenanzas sobre el tráfico del vino (1415)

 

Contemplamos un documento legal de convenio, de acuerdo entre partes, cristianos y judíos, de igual a igual, sin ninguna imposición. También intervinieron los representantes de los clérigos de San Lorenzo y Santa María. Basta echar un vistazo al Libro de la martiniega de 1488 para poder comprobar la formidable propiedad (viñas) de los dos cabildos y de cada clérigo en particular, y explicar su presencia en este convenio. Los capítulos promulgados ordenaban lo siguiente:

 

Se podía comprar uva de fuera de la villa, fuera o en el mercado de la misma, hasta el día de San Miguel (29 de septiembre). Después de esta fecha no se podía meter uva, mosto, ni vino de fuera. El infractor perdería el fruto o el producto, y pagaría de pena 5.000 maravedís (5.000 x 0,46 grs.= 2,3 kgs. de plata) que el concejo utilizaría para reparar la cerca. Efectivamente, a modo de ejemplo, el 26 de septiembre de 1537 se pregonaba la vendimia, para comenzarla el 4 de octubre del mismo año. Así, toda la uva, mosto o vino que se metiera después del 29 de septiembre perjudicaba a la producción autóctona. Si esta no estuviera disponible para la feria de San Lucas (17-24 de octubre), el concejo daría licencia para meter vino de fuera(5).

 

5. Archivo Histórico Municipal de Villadiego, Libro de Acuerdos (1536-1546), núm. 616. “Concejo del 26 de septiembre de 1537”.

 

Sucedía, con frecuencia, que tanto cristianos como judíos eran dueños de viñas, situadas fuera del término de la villa, y que sus dueños pechaban, como cualquier vecino, en la misma. Aunque la ordenanza no está del todo clara, parece querer significar lo siguiente: ciertos vecinos, dueños de viñas fuera del término de la villa, se habían desavecindado, y Juan de Velasco les dio un plazo de tres años, durante el cual podían meter la uva de estas viñas. Pero el concejo de Villadiego no pensaba así. El concejo ordenó que mientras él no determinara cuando terminaba el plazo de los tres años, no se pudiera meter esta uva, bajo las penas de la ordenanza anterior. Ordenanza inequívocamente paradigmática de las libertades y proteccionismo concejiles.

 

La tercera ordenanza disipa cualquier duda: tanto cristianos como judíos no podían meter vino de fuera hasta no estar vendido todo el vino de la villa, bajo las mismas penas anteriormente dichas.

 

La cuarta ordenanza recoge todo el poder normativo sobre el vino para el concejo. Se permitía meter vino de fuera con las condiciones señaladas por el concejo,  no de otra manera. Cuando algún vecino hubiera metido vino de fuera, y siendo requerido para que lo vendiera no quisiera hacerlo (colapsar la venta para subir el precio), debía tener claro que aquella entrada infringía las ordenanzas, y en consecuencia sería penada.

 

Confirmación y complemento de las ordenanzas de 1415 (6 de diciembre de 1423)

 

Pedro Fernández de Velasco, hijo de Juan de Velasco, confirmó estas ordenanzas el 6 de diciembre de 1423; destacando en la confirmación el deseo y esperanza por parte del mismo de que Villadiego se poblara más. Recordamos que todavía en 1423 Villadiego, como gran parte de las villas de la Corona de Castilla, no había dejado atrás la gravísima recesión iniciada a mediados del siglo XIV.

 

 

 

Pedro Fernández de Velasco, en su deseo de favorecer el crecimiento poblacional de la villa, dictó las siguientes ordenanzas:

 

Cualquiera que se avecindara en Villadiego por doce años podía meter el vino procedente de sus viñas ubicadas fuera del término de la villa, pechando como el resto de los vecinos.

 

Si el nuevo vecino cultivara las viñas a medias con otro que no lo fuera, sólo podría meter su parte.

 

Si el nuevo vecino comprara viñas fuera del término de la villa, no podría meter el vino procedente de las mismas.

 

El Libro de acuerdos del concejo de Villadiego (1536-1546) recoge varias licencias para meter vino de fuera, ante solicitudes de vecinos, que por problemas de salud no podían beber el vino corriente de la villa, dada su escasa calidad, que empeoraba los meses finales de cada cosecha. El concejo les daba licencia para meter vino de fuera en una cantidad limitada; vinos blancos o tintos comunes de Toro, Madrigal, Alaejos …, o de lugares allende Valladolid, de calidad muy superior a los de la villa. A veces, so color de comprar vino con licencia, lo hacían en mayor cantidad de la permitida (control mediante calas), perjudicando la venta del vino autóctono. La ordenanza prohibía comprar para vender en la villa vinos de las localidades citadas, y disponía una raya: de Valladolid allende prohibido, de Valladolid aquende permitido. Se estimaba que desde Villadiego a Valladolid había una distancia de veinte leguas, dentro de las cuales se permitía comprar; v.g. era frecuente comprar vinos añejos de Becerril de Campos, lo cual estaba permitido.

 

Recapitulando

 

El concejo y la aljama de Villadiego otorgaron unas ordenanzas sobre la comercialización del vino (1415). En su articulado, de igual a igual, participaron judíos, cristianos y clérigos. El nivel de libertades de la comunidad judía de Villadiego continuaba en 1457, y distaba mucho de las limitaciones que sufrirían otras aljamas del señorío de los Velasco (Herrera de Pisuerga, Briviesca …).

 

Dos funciones fundamentales del concejo son recogidas en estas ordenanzas: el abastecimiento y la protección de la producción autóctona del vino. Lo mismo sucedía con el trigo, cebada, carne, pescado y aceite, según el Libro de acuerdos (1536-1546).

 

La nutrida representación de vecinos judíos en el concejo de 1415, para regular la comercialización del vino, obedece a varias razones: el altísimo tradicionalmente precio del vino; la imposibilidad de que todos los judíos de la villa fueran financieron del nivel de los Çidicaro, Abenxuque, Bienveniste, …; el no estar prohibido por las leyes de Ayllón la ocupación de los judíos en la agricultura, ganadería ni viticultura; seguramente también el desplazamiento de judíos de Burgos a un entorno menos hostil.

 

El vino fue una de las riquezas más importantes de la villa, para cada vecino y para el concejo. Un simple vistazo al Libro de la martiniega de 1488 manifiesta que todavía las viñas eran la parte más importante del número total de heredades de los vecinos. Por otra parte, las alcabalas y sisas sobre el vino constituían uno de los ingresos más importantes del concejo. En 1518 se vendía en la villa el azumbre (dos litros) de tinto a cinco maravedís (un maravedí de sisa) y el blanco a seis maravedís ( un maravedí de sisa)(6). El 26 de septiembre de 1537 se metieron de fuera para atender las necesidades de la feria de San Lucas mil cántaras (ocho mil azumbres) de Becerril de Campos, vino añejo de la cosecha de 1535: se vendería el vino a trece maravedís el azumbre, se cobraría alcabala sobre la venta, y una sisa de tres cuartos de maravedí por azumbre(7).

 

6.        Archivo Histórico Nacional, Sección Nobleza, Toledo, Fondo Frías, caja 509, núm. 7, folio 35.

7.        Archivo Histórico Municipal de Villadiego, Libro de Acuerdos 1536-1546, núm. 616. “Concejo del 26 de septiembre de 1537”

 

       

 


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Ordenanzas de la villa de Villadiego, para judíos y cristianos, sobre el tráfico del vino (1415 y 1423)
Autor: Alejandro Martín Ruiz
Fecha: dom 17/07/2016
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Guimara y Santa Inés. Santo Domingo de Silos y San Pedro de Arlanza (1500-1553)
Autor: Alejandro Martín Ruiz
Fecha: dom 06/12/2015

Guimara

 

En el año 1352, el lugar de Guimara era un señorío eclesiástico (abadengo), perteneciente al monasterio de Santo Domingo de Silos; más de doscientos años después, el lugar continuaba bajo la misma titularidad dominical(1).

 

En abril de 1424, tuvo lugar una sentencia arbitraria en el debate sobre términos que sustentaban la villa de Lerma, su Tierra y Alfoz contra el lugar de Guimara. Las declaraciones de los testigos aportan alguna noticia de carácter demográfico: Domingo Fernández afirmaba que hacia 1394 el lugar de Guimara estaba poblado por “hasta seis pobladores”; Pedro Calvo estimaba que el lugar tenía “diez pobladores” hacia 1384; Miguel Sánchez recordaba que Guimara estaba poblado hacia el año 1376(2).

 

Carecemos de noticias del lugar hasta el 27 de septiembre de 1492, cuando Guimara aparece por primera vez en un repartimiento de la comunidad Villa, Tierra y Alfoz de Lerma(3). El 8 de enero de 1493, el lugar de Cilleruelo de Abajo se oponía a la entrada de Guimara en la comunidad citada(4). Precisamente en septiembre de 1492, Guimara obtenía una ejecutoria a su favor contra Cilleruelo, siendo condenados los vecinos de este lugar a devolver ciertas heredades de vecinos de Guimara, situadas en los términos de Cilleruelo; nueve fueron los vecinos de Guimara reparados(5). Entre los días 8 y 12 de enero del año 1493, se renovaron los mojones entre los términos de Villa, Tierra y Alfoz de Lerma, los de Cilleruelo y los de Pineda Trasmonte: nueve vecinos asistieron a los amojonamientos(6). Una vez descartados los vecinos duplicados, es posible computar catorce vecinos en Guimara en enero de 1493, considerando estático el vecindario entre septiembre de 1492 y enero de 1493. Aplicando a este vecindario el mismo porcentaje de viudas que el de 1553 (20%), obtenemos un vecindario completo de catorce vecinos más cuatro viudas, dieciocho vecinos.

 

Las contrapartidas al disfrute de términos para los lugares de Villa, Tierra y Alfoz de Lerma fueron los repartimientos: para la defensa de términos, reparos de la cerca y la barrera, mantenimiento del bosque … El 11 de mayo de 1500, en el repartimiento de canto para la cerca se estimaba que Guimara contaba con veinte vecinos.(Fondo Villa y Tierra de Lerma, núm. 652)

 

Hacia el 5 de marzo de 1518, Fernando de Lerma escribano público y del número de la villa de Lerma declaraba en el pleito sobre los ejidos que “en las aldeas del Alfoz podría aver çiento e beinte o çiento e treynta vezinos”. Las declaraciones de Fernando de Lerma, que había confeccionado todo tipo de padrones y repartimientos de la villa de Lerma y de todas las aldeas de la Tierra y el Alfoz, no suscitaban desconfianza alguna(7). Pues bien, dieciocho años antes (repartimiento del canto en el año 1500) las aldeas del Alfoz contaban con 129 vecinos, y en la declaración de Fernando de Lerma (1518) con 120/130. Por tanto, si en el conjunto de aldeas del Alfoz apenas hubo variación en sus efectivos demográficos para el período 1500-1518, también Guimara pudo permanecer con un vecindario básicamente constante.

 

En el año 1529, tuvo lugar una pesquisa para averiguar los vecindarios de la provincia de Burgos(8); en el lugar de Guimara se computaron 24 pecheros, viudas incluidas.

 

Finalmente, en el documento ahora presentado datado en el año 1553, el lugar de Guimara contaba con 16 vecinos, 4 viudas y ningún hidalgo. Un pleito que sostuvieron Lerma y Fontioso contra Guimara, por la utilización de unos abrevaderos para el ganado, aporta una carta de poder de este último lugar (13 de abril de 1553) que nos permite validar en gran medida el vecindario anterior: contando los otorgantes de la carta, testigos de la misma y vecinos participantes en el pleito, aparecen 15 vecinos de Guimara y fray Domingo del monasterio de Santo Domingo de Silos(9).

 

 

Vecindarios de Guimara y Santa Inés

 

 

1384

1394

1493

1500

1518

1529

1553

Guimara

10

6

18

20

20?

24

20

Santa Inés

 

 

 

39

39?

68

87

 

 

En una época preestadística los datos aportados para Guimara son hasta casi significativos. Los vecindarios del siglo XIV parecen indicar un castigo demográfico, por otra parte general en la Corona de Castilla; en el siglo XV, el lugar asistió a un evidente crecimiento poblacional; para el período 1493-1553, las cifras reflejan una población estacionaria. Careciendo del número de defunciones, bodas y nacimientos, poco se puede añadir: las defunciones eran compensadas por los jóvenes que cuando alcanzaban la mayoría de edad se casaban.

 

Volviendo al texto hoy presentado, este relaciona las figuras del alcalde y del juez. El alcalde, confirmado por el abad de Silos, entendía en los casos civiles hasta de 100 maravedís, asignaba tutorías y autorizaba inventarios de difuntos. El resto de competencias de la jurisdicción civil y todas de la criminal correspondían a la villa de Santo Domingo de Silos. Respecto al alcalde, en muchos lugares sin jurisdicción civil y criminal es frecuente poder comprobar la presencia de uno o varios regidores con similiares facultades. El juez era nombrado por el abad de Silos, cumplía unas funciones muy similares a las de los merinos de pequeños lugares sin jurisdicción.

 

Respecto a los tributos señoriales, en el año 1553 Guimara pagaba 120 maravedís por la infurción y martiniega de todo el concejo, aproximádamente igual a los 80 maravedís de todo el concejo y 15 dineros por vecino del Becerro; aproximádamente igual en cuanto al valor nominal del maravedí; muchísimo menos en cuanto al valor intrínseco del maravedí. Desaparece la fanega de infurción por cada vecino. Aparecen nuevas exacciones: un cabrito por Pascua de Resurrección, un yantar y las posadas que fueran necesarias. El yantar se daba para tres mesas: una comida y dos cenas o dos comidas y una cena.

 

Santa Inés

 

El lugar de Santa Inés aparece en el Becerro en la merindad de Santo Domingo de Silos bajo el epígrafe núm. 127, como un abadengo del monasterio de San Pedro de Arlanza.

 

Los distintos vecindarios de Santa Inés que presento en el cuadro anterior han sido obtenidos con los mismos soportes documentales que los de Guimara.

 

El cuadro precedente aporta las siguientes conclusiones: el vecindario asistió durante el período 1500-1553 a un crecimiento vegetativo de 48 vecinos (careciendo del número de nacimientos y defunciones, sólo podemos hablar de vecinos, no de personas); contemplamos un vecindario estable, que mantenie durante el período estudiado el ritmo de crecimiento; el número de vecinos incorporados anualmente (media de los 53 años) superó al de las defunciones casi en una unidad, saldo que permitió el crecimiento natural o vegetativo.

 

El paradigma presentado se aleja mucho del propuesto para la totalidad de la corona de Castilla por el profesor Vicente PÉREZ MOREDA(10): una población similar para el período 1492-1506 (4.250.000 habitantes); un descalabro poblacional del 20% hacia 1508 (3.400.000 habitantes), y una recuperación relativa del 15% hacia 1530 (3.900.000 habitantes).

 

Respecto a la jurisdicción civil y criminal del lugar de Santa Inés coexistieron simultáneamente dos: la del abad del monasterio de San Pedro de Arlanza y la de la justicia de Lerma. Fueron dos jurisdicciones yuxtapuestas, delimitadas por la naturaleza de la vecindad de los demandantes. Los ejecutores de los mandamientos judiciales fueron: el juez de Santa Inés para los del abad de San Pedro de Arlanza, juez que disponía de cepos y prisión, en una función más propia de merino que de alcalde; el merino mayor del citado abad que hacía las pesquisas y cobraba las penas de las sentencias y amancebados, y el merino de Lerma. El juez de Santa Inés, ejecutaba los mandamientos del abad de Lerma y los de la justicia de Lerma. Las demandas de un vecino de Santa Inés contra otro del mismo lugar eran investigadas por el merino mayor del monasterio, sentenciadas por el abad y ejecutadas por el juez de Santa Inés. Cuando un vecino de Lerma demandaba a otro de Santa Inés, la justicia de Lerma llamaba a los testigos, sentenciaba y daba un mandamiento judicial al juez de Santa Inés; si la sentencia era de prisión, el juez de Santa Inés detenía al demandado, pero entregaba el preso al merino de Lerma fuera del lugar. El merino de Lerma sólo podía entrar en Santa Inés con vara de justicia para asignar las tutelas de menores y para visitar los términos comuneros de Santa Inés en la comunidad Villa, Tierra y Alfoz de Lerma.

 

Respecto a los tributos señoriales, los 80 maravedís de los dos yantares del Becerro en 1553 aparecen con un yantar de coste impreciso: daban de comer y cenar al abad y a sus acompañantes en las visitas. Aparecen como nuevas las sernas de tres días para cavar y vendimiar las viñas del monasterio, anuales y por vecino.

 

La infurción sufre un ligero retoque: los productores de cereal pasaron de tributar un almud (mitad trigo, mitad cebada) a tributar una fanega; de 16 celemines de la medida vieja a 12 celemines de la medida nueva (16 celemines de la medida vieja x 4:5=12,8 celemines de la medida nueva); continuaban las dos cántaras de vino para los productores del mismo, y desaparece el maravedí.

 

Los vecinos que no producían trigo o vino pasaron de tributar una gallina a tributar tres maravedís. Desparece en 1553 la martiniega de 24 maravedís.  

 

 

 

1.        GONZALO MARTÍNEZ DÍEZ, S.I. Libro Becerro de las Behetrías. Tomo II. Epígrafe 119 de la merindad de Santo Domingo de Silos. Caja de Ahorros y Monte de Piedad de León y Archivo Histórico Diocesano de León. Madrid 1981.

2.        Archivo Histórico Municipal de Lerma. Fondo Lerma 12.595.

3.        Archivo Histórico Municipal de Lerma. Fondo Villa y Tierra 652. Libro de Repartimientos (1490-1502).

4.        Archivo Histórico Municipal de Lerma. Fondo Villa y Tierra 342. Libro de Mojoneras y Varios.

5.        Real Chancillería de Valladolid. Registro de Ejecutorias. Caja 48, núm. 28. Los vecinos siguientes fueron reparados por el despojo: Rodrigo Sánchez, Martín Pérez, Juana mujer de Pedro García, Pedro Quintana, Alfonso Sánchez, Bartolomé Sánchez, Aparicio Fernández, Francisco Hidalgo y Juan Martínez. Nueve vecinos.

6.        Archivo Histórico Municipal de Lerma. Fondo Villa y Tierra 342. Libro de Mojoneras y Varios. Los vecinos asistentes a los amojonamientos fueron: Martín Pérez juez, Gonzalo Fernández, Francisco Hidalgo, Juan hijo de Rodrigo Sánchez, Pedro Quintana, Miguel mozo de Juan Martín, Sancho Fernández, Pedro Hidalgo y Aparicio.

7.        Archivo Histórico Municipal de Lerma. Fondo Villa y Tierra 302. Pleito sobre los Ejidos.

8.        Archivo General de Simancas. Contaduría General. Legajo 768. Folio 44 r.

9.        Archivo Histórico Municipal de Lerma. Fondo Lerma 12.789. En el pleito citado participaron los siguientes vecinos de Guimara: Alonso de Abajo alcalde, Fernando de Rodrigo regidor, Pedro Quintana el Viejo, Francisco Fraile, Francisco Hita, Pedro de Aparicio, Juan Rojo el Mozo, Juan Pérez, Pedro Hita, Martín Arroyo, Pedro Arroyo, Juan de García Sanz, Martín de García Sanz, Fernando de Guimara y Alonso Sanz, 15 vecinos.

10.     Sociedad y Economía en tiempos de Isabel la Católica. Ponencias del segundo simposio sobre el reinado de Isabel la Católica, celebrado en las ciudades de Valladolid y Buenos Aires en el otoño de 2001. La ponencia de VICENTE PÉREZ MOREDA fue La Población Española en tiempos de Isabel I de Castilla . Ediciones Ámbito. S.A. Valladolid 2002.


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El linaje Valpuesta: Apuntes genealógicos (1450-1555)
Autor: Alejandro Martín Ruiz
Fecha: dom 29/11/2015

El linaje Valpuesta, durante la Edad Media y principios de la Edad Moderna, aparece reiteradamente relacionado con los lugares de La Granja Cabriada y Rabé de los Hidalgos, y con la villa de Lerma; las tres entidades poblacionales en la Merindad de Candemuñó. Dentro del estamento nobiliario, perteneció a la escala inferior o grupo de los hidalgos locales; a gran distancia de las noblezas comarcal y regional por su poder económico y cargos políticos.

 

En el epígrafe núm. 40 del Becerro de las Behetrías(1) leemos lo siguiente: “Cabriada. Este logar era realengo e diolo el Rey al tiempo que se ganó Sevilla a don Remón Bonifaz e agora es de Alfonso Martínez de Valpuesta e de Iohana Pérez muger que fue de Pero Ferrández Cabeça de Vaca”. En la Merindad de Santo Domingo de Silos, con el epígrafe núm. 111, encontramos el lugar de Fontioso: “Fuenteoso. Este logar es solariego del Monesterio de Villa Mayor (año 1352).

 

En el año 1450 tuvo lugar un compromiso entre Lerma y Rabé sobre el término de Valdemuñó; siete vecinos conformaron el Concejo en aquel documento: Diego Sánchez de Munguía El Mozo, Diego Sánchez de Munguía El Viejo, Juan de Valpuesta, Juan de Rabé, Fernán García, su hermano Pedro García, y Diego Artacho(2). El pleito que mantuvo Pedro Barahona con el Concejo de Lerma sobre su hidalguía(3) permite aproximarnos al vecindario casi completo de Rabé en el año 1533: Juan Flórez regidor, Pedro Artacho regidor, Juan de Rabé clérigo, Juan Martínez cura, Francisco Artacho hijo de Pedro Artacho regidor, Diego de Munguía, Alonso de Munguía, Fernando de Munguía, Pedro Arroyo, Juan Gutiérrez criado de Pedro Arroyo, Lope de Valpuesta, Pedro García, Pedro de Hervías, Fernando de la Vega y Juan Ortiz. En el dilatado pleito anterior, hacia el 15 de octubre de 1543, la declaración de Juan de Valpuesta vecino de La Granja de Cabriada ofrece detalles bastante precisos de este hidalgo: declaró tener 55 años; luego nació en el año 1488 (1543-55= 1488); hacía doce años que había salido de Rabé para ir a vivir a La Granja de Cabriada; por tanto vivió en Cabriada desde el año 1531 en adelante (1543-12= 1531). En Rabé había vivido quince años; por tanto vivió en este lugar desde 1516 a 1531 (1531-15=1516).

 

En el año 1499, tuvo lugar una concordia entre Lerma, San Pedro, Bascones y Quintanilla del Agua. La citada concordia requirió la aquiescencia de todos los concejos de Lerma, su Tierra y su Alfoz: Martin Co y Pero Co aparecen como representantes del Concejo de Quintanilla de la Mata; Andrés de Valpuesta representó a Rabé; Juan de Valpuesta y Diego de Valpuesta representaron a La Granja de Cabriada. El 13 de enero de 1497, los Reyes Católicos expidieron una carta de seguro a favor de Diego de Valpuesta y Juan de Valpuesta vecinos del lugar de Cabriada, que se temían lo peor del Conde de Lerma y Marqués de Denia.

 

El 28 de agosto de 1376, el Monasterio de Villamayor, supongo que de Villamayor de los Montes, permutaba Fontioso con Lope Ochoa de Avellaneda, por ciertas heredades que este tenía en Lerma, más ciertos maravedís y cargas de trigo(4). En el pleito sobre la hidalguía de Alonso Ortiz, vecino de Fontioso, el testigo Fernando Sanz declaraba en el año 1536 que el lugar de Fontioso había sido comprado por siete hidalgos a una señora que fue su propietaria(5). En la receptoría del pedido del año 1475, de la Merindad de Santo Domingo de Silos, Fontioso aparece como una behetría; es decir, un lugar de realengo. Así pues, la compra efectuada por los siete hidalgos citados tuvo que tener lugar entre los años 1376 y 1475(6). Desconozco quien fue la señora que vendió el lugar de Fontioso a los siete hidalgos; así, el documento de venta cuyo conocimiento nos daría el nombre de los siete hidalgos tiene que estar relacionado con los siguientes personajes: Lope Ochoa de Avellaneda (+1384) casado con Juana Delgadillo; Diego González de Avellaneda (hijo de los anteriores) casado con Inés de Cisneros; Beatriz de Avellaneda (hija de los anteriores) casada con don Diego de Sandoval (+1454); María de Sandoval condesa de Treviño …(7).

 

La presencia de los Valpuesta en Fontioso es menos reiterada debido a la escasez de documentación. El Concejo del 22 de julio de 1553 (pleito sobre la hidalguía de Diego Flórez) nos ofrece el siguiente vecindario: Juan de Rabé alcalde ordinario, Pedro Artacho merino, Juan Flórez clérigo, Sancho González El Viejo, Sancho González El Mozo, Juan de Tapia, Diego de la Peña, Francisco de Valpuesta El Viejo, Bartolomé Ortiz, Francisco de Valpuesta del Olmo [sic], Gonzalo de Tapia, Juan de Villafuertes, Pedro Sanz, Diego Flórez, Lope de la Peña, Juan de Monterrey, Alvaro de la Cámara y Juan Ortiz(8). El pleito que sostuvieron los concejos de Villoviado y Fontioso, sobre el derecho de caza en sus montes, nos permite conocer otro vecindario de Fontioso del 11 de febrero de 1555(9): Diego Flórez y Francisco de Valpuesta alcaldes, Diego de la Peña, Francisco Ortiz, Lope de la Peña, Francisco Vélez, Martín López, Juan de Tapia El Moço, Pedro de Rabé, Pedro de Zuazo, Pedro López, Francisco de Valpuesta El Mozo, Alvaro de Roca Mata.

 

En las cuentas de Villa, Tierra y Alfoz del año 1520-1521(10), aparece una relación de vecinos de Fontioso multados por realizar ciertas roturaciones prohibidas; entre ellos la de Alonso de Valpuesta y la de Alonso de Valpuesta El Viejo.

 

El pleito de la ciudad de Burgos contra la villa de Lerma por el cobro del portazgo en esta(11) nos permite la presentación de Juan de Valpuesta vecino de La Granja de Cabriada en el año 1548 y de Lope de Valpuesta vecino de Tordueles en el mismo año. Según su propia declaración, Juan de Valpuesta fue hijo de Diego de Valpuesta; nació hacia el año 1488 (1548-60=1488). Su declaración también nos aporta datos sobre su padre Diego de Valpuesta: vecino de Cabriada; nacido hacia 1468 y fallecido hacia 1534. Sobre este Juan de Valpuesta ya vimos anteriormente como vivió en Rabé entre 1516 y 1531, y posteriormente siempre vivió en Cabriada; efectivamente un documento lo sitúa como vecino de Cabriada en el año 1536(12); el citado pleito sobre Pedro Barahona lo sitúa en La Granja en el año 1543, y el pleito con la ciudad de Burgos sobre el portazgo en el año 1548. Posteriormente veremos que en el año 1555 (pleito sobre la hidalguía de Fernando y Diego de Valpuesta), el citado Juan de Valpuesta seguía viviendo en La Granja de Cabriada. Del mismo pleito (la ciudad de Burgos contra Lerma por el portazgo en el año 1548) disponemos de la declaración de Lope de Valpuesta vecino de Tordueles: hijo de Juan de Valpuesta; nació hacia 1486; vivió en Lerma con Juan de Valpuesta su padre y el arcipreste Francisco Artacho el período 1498-1510; el período 1511-1548 vivió en Tordueles ininterrumpidamente. Lope afirmaba en su declaración que Juan de Valpuesta, su padre había nacido hacia 1448 aproximádamente. Naturalmente, Juan de Valpuesta padre de Lope es diferente personaje que Juan de Valpuesta hijo de Diego de Valpuesta.

 

El pleito sobre las hidalguías de Fernando y Diego de Valpuesta. Declaración de los testigos efectuada en marzo de 1555(13).

 

El 3 de diciembre de 1555, los hermanos Diego y Fernando de Valpuesta, vecinos de Lerma, obtenían una sentencia a su favor sobre su hidalguía, emitida por los alcaldes de los hijosdalgo y por el notario de Castilla de la Real Chancillería de Valladolid. La presentación de testigos tuvo lugar el 28 de febrero de 1555, y la publicación de las pruebas el 10 de marzo de 1555; así pues las declaraciones de los testigos tuvieron lugar a principios de marzo del citado año. En abril de 1555 se presentaron en la Chancillería diversos padrones del servicio de la villa de Lerma;  se trataba de comprobar que tanto Violante de Tamayo (mujer de Diego de Valpuesta), abuelo este de los litigantes Diego y Fernando de Valpuesta, como los litigantes habían pechado en el servicio, por lo que debían ser considerados pecheros y no hidalgos. Violante de Tamayo, perteneciente al linaje hidalgo de los Tamayo de Lerma, aparecía en los padrones como pechera por sus bienes personales en Lerma. Aunque de linaje hidalgo, como es demostrable por diversos pleitos, los Tamayo y muchos más linajes hidalgos de Lerma sufrieron una negación de su condición por parte del Concejo durante un determinado tiempo. En los padrones del servicio también aparecía Diego de Tamayo; al final, el pleito que a continuación comentamos ratificó la hidalguía de los Valpuesta. Cuando hablamos de fechas de nacimiento y muerte, y partimos de las declaraciones de los testigos, en este pleito como en cualquier otro, las fechas deben ser contempladas con cierta permisividad por el lector, porque los declarantes además de hablar de hechos para ellos muy lejanos, fallan con frecuencia en el rigor de las dataciones. No obstante, este pleito permite construir genealógicamente cuatro generaciones, cuando menos en parte.

 

He contemplado las declaraciones de cuatro testigos de Villoviado: Juan Bueno (65 años); Juan de la Peña (62 años); Pedro de la Peña (60 años); Bartolomé Gutiérrez (55 años). Además tengo en cuenta la declaración de Alonso de Lope vecino de Revilla Cabriada (75 años) y la de Fernando del Corral vecino de Lerma (60 años). Los personajes analizados son: Juan de Valpuesta y Juana Martínez vecinos de Villoviado, bisabuelos de los declarantes; Diego de Valpuesta y Violante de Tamayo, abuelos de los litigantes vecinos de La Granja de Cabriada; Diego de Valpuesta y Mencía García, padres de los litigantes, vecinos de Rabé y de La Granja de Cabriada, y los litigantes Diego y Fernando de Valpuesta vecinos de Lerma.

 

Respecto a Juan de Valpuesta, bisabuelo de los litigantes, existe consenso general entre los declarantes: fue vecino de Villoviado y murió hacia el año 1505.

 

Respecto a Diego de Valpuesta, abuelo de los litigantes, en cuanto a la fecha de su fallecimiento un testigo no la data, cuatro testigos la sitúan en el año 1534 y un testigo se aleja hasta el año 1524. Parece razonable admitir la fecha de 1534. Una carta de poder de Juan de Valpuesta y Diego de Valpuesta a Lope García, todos vecinos de La Granja de Cabriada, destinada a obtener un crédito para la defensa de los términos de la citada granja, demuestra que en octubre del año 1536 Diego de Valpuesta ya había fallecido (el abuelo de los litigantes); también que Diego de Valpuesta (padre de los litigantes) y Diego de Valpuesta (litigante) vivían en La Granja de Cabriada; finalmente también aparecen como vecinos de La Granja Juan de Valpuesta y su hijo Juan de Valpuesta. Posteriormente veremos que el primero de estos fue hermano de Diego (padre de los litigantes)(14). Este Diego de Valpuesta (abuelo de los litigantes) vivió siempre en La Granja de Cabriada; uno de los testigos lo recuerda como vecino desde el año 1500. El testigo Fernando del Corral, vecino de Lerma, declaró que La Granja de Cabriada era un término redondo (definición similar a coto redondo; el declarante quería expresar la singularidad y superficie concreta de los términos del lugar); también que los sucesivos titulares habían sido: Diego (abuelo), Diego (padre) y los litigantes. Igualmente declaró que Diego (abuelo) había tenido bienes raíces en Lerma y Revilla Cabriada, que fueron heredados por un hermano del padre de los litigantes, y que los litigantes (Fernando y Diego) vivieron en La Granja de Cabriada durante su soltería.

 

Respecto a la fecha de la muerte de Diego de Valpuesta (padre de los litigantes), tres testigos la situaron hacia 1545, y dos hacia 1536. Soy partidario de elegir la fecha de 1545 porque Juan de la Peña, uno de los tres testigos citados, defiende esta fecha, y habiendo sido este testigo comprador de bienes del citado Diego, además de testigo en una venta de bienes de Juan de Valpuesta vecino de Cabriada (hermano del padre de los litigantes) en el año 1536, la relación entre ambas partes es evidente y el conocimiento de los hechos muy probable(15). Diego de Valpuesta (padre de los litigantes) fue vecino de Rabé el período 1525-1534, y finalmente de La Granja de Cabriada donde murió; tuvo un hermano llamado Juan de Valpuesta que como hemos visto en el pleito de Burgos contra Lerma por el portazgo vivía en el año 1548, y según el pleito sobre la  hidalguía de los litigantes también vivía en el año 1555. Este Juan de Valpuesta tuvo un hijo del mismo nombre, también vecino de La Granja de Cabriada, y primo de los litigantes, que vivía en el año 1555.

 

Los litigantes por su hidalguía fueron Diego de Valpuesta y Fernando de Valpuesta que vivieron su soltería en La Granja de Cabriada, y después de casados fueron vecinos de la villa de Lerma. Cuatro de los testigos sitúan la boda de Diego, y por tanto su vecindad en Lerma, en el año 1543; otro testigo sitúa la boda en el año 1539. Soy partidario de situar la boda en el año 1543, porque revisados gran número de vecindarios de la villa de Lerma sólo comienza a aparecer Diego como pechero en el año 1543; además, según el Libro de Bautismos de la parroquia de San Pedro de Lerma, el 4 de abril de 1543 Valpuesta bautizó a su hija María, siendo padrino del bautizo Pedro de Zuazo(16).  Sobre la boda de Fernando de Valpuesta, cuatro testigos la sitúan en el año 1549 y uno en el año 1553.  

 

Hasta ahora,  tres vecinos de Rabé permanecen sin explicación alguna por falta de documentación: Juan de Valpuesta presente en el vecindario de 1450, Andrés de Valpuesta del vecindario de 1499 y Lope de Valpuesta del vecindario de 1533; finalmente, sobre  Juan de Valpuesta vecino de La Granja de Cabriada en el año 1499 podemos aportar alguna noticia. Anteriormente hemos visto que fue vecino de La Granja de Cabriada en los años 1497 y 1499. Por la declaración de Lope de Valpuesta (vecino de Tordueles en el año 1548), conocemos que este fue hijo de Juan de Valpuesta y que vivió con su padre y el arcipreste Francisco Artacho en Lerma, durante el período 1498-1510 aproximádamente; además, que su padre nació hacia 1448. Por el libro de cuentas de Villa, Tierra y Alfoz del año 1506-1507 conocemos que el alcalde ordinario por el grupo de los hidalgos de este año fue Juan de Valpuesta(17). El vicario de Lerma F. Gómez declaraba en el pleito sobre la hidalguía de Tomás Gustioz(18) que él vió casarse en Lerma a Juan Gustioz (padre de Tomás) y María Sáez de Rueda, sobrina del archipreste de Lerma Francisco Artacho, e hija del alcalde Juan de Valpuesta y de Leonor de Rueda (hermana del arcipreste Francisco Artacho). Declaraba el vicario F. Gómez que la boda tuvo lugar hacía 38 años (1543-38=1505), que había estado presente en la misma y que a la sazón era alcalde Juan de Valpuesta; como vemos, la concordancia de fechas sobre la boda es muy aproximada (1505 según el vicario o 1506 según el libro de cuentas). También declaraba el vicario que Tomás Gustioz nació en casa del arcipreste Francisco Artacho. Recordemos que Lope de Valpuesta, hijo de Juan de Valpuesta, vivió en Lerma con su padre y el arcipreste Francisco Artacho durante el período 1498-1510 (Juan de Valpuesta y el aricipreste Francisco Artacho eran cuñados). Por la declaración del arcipreste Francisco Artacho en el pleito de Tomás Gustioz, conocemos que Juan Gustioz y María Sáez de Rueda vivieron casados en Lerma y La Granja de Cabriada. Viviendo en Lerma, nació Tomás Gustioz en casa del arcipreste Artacho; luego coincidieron viviendo en casa del arcipreste el mismo arcipreste, Juan de Valpuesta y su hijo Lope y Juan de Gustioz y su hijo Tomás; al fín y al cabo el arcipreste era cuñado de Juan de Valpuesta, y tío de María Sáez de Rueda mujer de Juan de Gustioz. Una rama del linaje de los Gustioz presenta a personas que siempre fueron vecinos de Rabé; igualmente la sobrina y hermana del arcipreste (María y Leonor) procedían del linaje de los Artacho muy presentes como vecinos también en Rabé. Así, Juan de Valpuesta padre de Lope de Valpuesta (Tordueles) pudo ser vecino también de Rabé o de La Granja de Cabriada, que posteriormente  hacia 1499 se habría desplazado a Lerma. La declaración de Mencía de la Peña vecina de Fontioso (pleito de Tomás Gustioz) contempla que Leonor de Rueda, mujer de Juan de Valpuesta y hermana del arcipreste Francisco Artacho, disponía de hacienda en La Granja de Cabriada; así, Juan de Valpuesta padre de Lope (Tordueles) bien pudo vivir también en Cabriada y desplazarse posteriormente a Lerma; por lo que según las razones expuestas el vecino de La Granja de Cabriada atestiguado en los años 1497 y 1499 tiene todos los visos de ser el Juan de Valpuesta casado con Leonor de Rueda.    

 

Año

Vecindad

nombre

 

1352

Granja de Cabriada

Alfonso Martínez de Valpuesta

 

1520

Fontioso

La de Alonso de Valpuesta El Viejo

 

1520

Fontioso

La de Alonso de Valpuesta

 

22.7.1553

Fontioso

Francisco de Valpuesta El Viejo

 

22.7.1553

Fontioso

Francisco de Valpuesta

 

11.2.1555

Fontioso

Francisco de Valpuesta El Viejo

 

11.2.1555

Fontioso

Francisco de Valpuesta El Mozo

 

1450

Rabé de los Hidalgos

Juan de Valpuesta

 

1499

Rabé de los Hidalgos

Andrés de Valpuesta

 

1533

Rabé de los Hidalgos

Lope de Valpuesta

 

1499

Quintanilla de la Mata

Martín Co

 

1499

Quintanilla de la Mata

Pero Co

 

1497

Granja de Cabriada

Diego de Valpuesta

Abuelo de Fernando y Diego de Valpuesta, vecinos de Lerma. En La Granja de Cabriada en 1499.

1497

Granja de Cabriada

Juan de Valpuesta

Padre de Lope de Valpuesta, vecino de Tordueles. En la Granja de Cabriada en 1499

1495

Villoviado

Juan de Valpuesta

Juana Martínez

Bisabuelos de Fernando y Diego de Valpuesta, vecinos de Lerma. Juan murió hacia 1505

1468-1    534

Granja de Cabriada

Diego de Valpuesta

Violante de Tamayo

Abuelos de Diego y Fernando de Valpuesta, vecinos de Lerma. Fue siempre vecino de La Granja de Cabriada y recordado como tal vecino desde antes de 1500. Los sucesivos dueños de La Granja de Cabriada fueron Diego (abuelo), Diego (padre) y Diego y Fernando (nietos)

 

Rabé de los Hidalgos y Cabriada

Diego de Valpuesta

Mencía García

Vecino de Rabé (1525-1534) y posteriormente de la Granja de Cabriada. Padres de Diego y Fernando de Valpuesta vecinos de Lerma. Murió hacia 1545; fue hermano de Juan de Valpuesta que todavía vivia en 1555

 

Lerma

Diego de Valpuesta

Fernando de Valpuesta

Hermanos. Vivieron de solteros en La Granja de Cabriada y después se casaron en Lerma. Diego se casó hacia 1543

1488-1555

Granja de Cabriada

Juan de Valpuesta

Nació hacia 1488; vivió en Rabé entre 1516 y 1531; desde 1531 a 1555 vivió en La Granja de Cabriada. Fue hermano de Diego de Valpuesta (padre de Fernando y Diego, vecinos de Lerma), y tuvo un hijo llamado también Juan de Valpuesta, vecino de La Granja de Cabriada asimismo en el año 1555

 

Granja de Cabriada y Lerma

Juan de Valpuesta

Casado con Leonor de Rueda y cuñado del arcipreste Francisco Artacho. Nacido hacia 1448. Vivió en Lerma en casa del arcipreste Artacho cuando menos entre 1499 y 1510; fue regidor de la villa de Lerma en 1502-1503 y alcalde en el año 1506-1507. Parece que fue de La Granja de Cabriada a vivir a Lerma y que es el personaje que en 1497 y 1499 aparece junto a Diego de Valpuesta como vecino de La Granja de Cabriada. Pudo ser hijo de Juan de Valpuesta y Juana Martínez de Villoviado (bisabuelos de Fernando y Diego de Valpuesta), y por tanto hermano de Diego de Valpuesta (abuelo de Fernando y Diego de Valpuesta). Parece ser el vecino que aparece en el Catastro de Lerma (1508 o 1518) como Valpuesta de Cabriada. (Fondo Lerma núm. 13.835)

 

Lerma y Tordueles

Lope de Valpuesta

Hijo del anterior (el alcalde Juan Valpuesta). Vivió en Lerma entre 1499 y 1510 aproximádamente. Después se desplazó a Tordueles y vivió allí continuadamente. Nacido hacia 1486 y presente en Tordueles todavía en el año 1548

 

 

   

 

 

 

1.        GONZALO MARTÍNEZ DÍEZ, S.I. Libro Becerro de las Behetrías. Madrid 1981.

2.        Archivo Histórico Municipal de Lerma. Fondo Villa y Tierra. Signatura 334.

3.        Real Chancillería de Valladolid. Sala de los Hijosdalgo. Pleitos de Hidalguía. Caja 132, núm. 8.

4.        GONZALO MARTÍNEZ DÍEZ. S.J. Colección Diplomática del Monasterio Cisterciense de Santa María La Real. Villamayor de los Montes. Documento núm. 97.

5.        Real Chancillería de Valladolid. Sala de Hijosdalgo. Pleito de Hidalguía. Caja 885, documento 24.

6.        Archivo General de Simancas. Escribanía Mayor de Rentas. Legajo 28 (II).

7.        LUIS DE SALAZAR Y CASTRO. Historia Genealógica de la Casa de Lara. Tomo II. Edición de Editorial Maxtor. Valladolid 2009.

8.        Real Chancillería de Valladolid. Sala de Hijosdalgo. Pleitos de Hidalguía. Caja 1.354, núm. 17.

9.        Real Chancillería de Valladolid. Registro de Ejecutorias. Caja 935, núm. 25.

10.     Archivo Histórico Municipal de Lerma. Fondo Villa y Tierra, núm. 467.

11.     Real Chancillería de Valladolid. Pleitos Civiles. F. Alonso (Fenecidos). Caja 402, núm. 1.

12.     Lerma contra Juan Izquierdo. Archivo Histórico Municiipal de Lerma. Fondo Lerma, núm. 12.071.

13.     Real Chancillería de Valladolid. Sala de Hijosdalgo. Pleitos de Hidalguía. Caja 366, núm. 20.

14.     Registro de Escrituras de Alonso de Pineda. Archivo Histórico Municipal de Lerma. Fondo Lerma. Núm. 14.296.

15.     Venta por Juan de Valpuesta vecino de Cabriada de una viña a Francisco García de Villoviado. Registro de Escrituras de Alonso de Pineda.

16.     Diego de Valpuesta (litigante) comienza a pechar a partir del servicio del año 1543 en la cuarta cuadrilla de Lerma. Archivo Histórico Municipal de Lerma. Fondo Lerma 13.852 y 13.856. Archivo parroquial de Lerma. Libro de bautizados (1541-1565). San Pedro. B 5.

17.     Archivo Histórico Municipal de Lerma. Fondo Villa y Tierra, núm. 458.

18.     Real Chancillería de Valladolid. Sala de los Hijosdalgo. Pleitos de Hidalguía. Caja 120, núm. 18.


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Sandoval de la Reina, Tapia y el despoblado de Castrorrubio (1445-1566( (II)
Autor: Alejandro Martín Ruiz
Fecha: dom 11/10/2015

Sandoval de la Reina, Tapia y el despoblado de Castrorrubio (1445-1566) (II)

Con el mismo título de este trabajo realicé una entrega, observable en esta misma página Web en la que centraba la misma hacia el conflicto entre Sandoval y Tapia, derivado de la pugna por los términos del despoblado de Castrorrubio. El mismo documento soporte(1) aporta varios datos demográficos e institucionales de los dos lugares, que merecen una atención porque son de gran utilidad en el análisis demográfico de los mismos y en el de la Merindad de Villadiego.

1. Los vecindarios de Tapia

1.1. Vecindario de Tapia del año 1445

He confeccionado este vecindario utilizando la reunión del Concejo (2 de enero de 1445), reunido para acordar el nombramiento de jueces árbitros en el reparto de términos de Castrorrubio, y los vecinos de Tapia asistentes a la delimitación de la raya entre Sandoval y Tapia mediante mojones, efectuada los días 2 y 3 de febrero de 1445.

En una economía agropecuaria por antonomasia, podemos pensar que la importancia de lo tratado en aquel Concejo superara por mucho a la de un concejo de trámites ordinarios, por lo que los asistentes conformarían la mayor parte de vecinos del lugar, con excepción de las viudas, vista la relación de los asistentes. Por otra parte, atendiendo al momento demográfico, en general la Corona de Castilla iniciaba por aquellos años (1445) un despegue poblacional que perduró siglo y medio aproximádamente; período no exento como veremos de graves crisis que imposibilitaban los grandes crecimientos demográficos.

Vecindario de Tapia de 1445

Juan Alonso

regidor

Juan Sánchez

regidor

Sancho Pérez

regidor

Rodrigo de la Cuesta

regidor

Fernán Pérez de Villarejo

merino

Juan Ruiz

escudero

Pedro Alfonso

clérigo

Juan García

clérigo

Pedro Hernández

clérigo

Diego, hijo de Pedro Fernández

 

Ruy González

clérigo

Rodrigo Alfonso

 

Gonzalo de Juan Alfonso

 

Diego Pérez

 

Juan Polo

 

Sancho, hijo de Diego Pérez

 

Juan de Villarejo

 

Juan de la Cuesta

 

Juan de la Calleja

 

Pedro de la Calleja

 

Juan Marcos

 

Juan de Tapia

 

Alfonso García

 

Pedro de Mediavilla

 

Gonzalo, hijo de Rodrigo Rodríguez

 

García, hijo de Pedro Díaz

 

Sancho de Tapia

 
   

22 pecheros, 1 hidalgo y 4 clérigos

27 vecinos

Viudas estimadas: 4

4 viudas

Total vecindario: 31 vecinos

31 vecinos

 

Pues bien, este vecindario arroja la cifra de 27 vecinos: 4 clérigos, 1 escudero seguramente hidalgo y 22 pecheros.

Aproximarnos al número de viudas de un lugar es tarea áspera, ingrata y desconcertante; pero es preciso dar una cifra. A continuación presento algunos vecindarios, de los que conocemos el número de viudas. Los vecindarios de Los Valcárceres, Quintanilla de Ríofresno y Cañizar de Amaya proceden del Archivo General de Simancas(2). El vecindario de Lerma procede del Archivo Histórico Municipal de Lerma(3). El vecindario de Villadiego procede del Archivo Histórico Municipal de Villadiego(4). El vecindario de Villusto procede de la Real Chancillería de Valladolid(5).

Diversos vecindarios

Año

Concejo

Pecheros

Viudas

Total pecheros

Clérigos

Hidalgos

Vecindario

% viudas

1445

Tapia

22

4

26

4

1

31

13

1445

Sandoval

35

6

41

5

 

46

13

1435

Villusto

21

4

25

4

 

29

13

1487

Lerma

154

33

187

9

26

222

15

1488

Villadiego

188

21

209

21

 

230

9

1553

Los Valcárceres

 

2

     

36

6

1553

Quintanilla de Ríofresno

 

9

     

50

18

1553

Cañizar de Amaya

 

12

     

67

18




La media de los porcentajes de viudedad obtenidos en los vecindarios antes relacionados es del 13%, cifra que aplico a Tapia, Sandoval y Villusto.

Diversos vecindarios: porcentaje de clérigos y número de fieles por clérigo

Año

Lugar

Clérigos

Vecinos

Porcentaje %

Nº fieles

1445

Tapia

4

31

13

7

1445

Sandoval

5

46

11

8

1435

Villusto

4

29

14

6

1488

Villadiego

21

230

9

10

1487

Lerma

9

222

4

24

 

En el cuadro precedente es observable, a excepción del caso de Lerma, una aproximación en los porcentajes del número de clérigos, de los cuatro lugares de la Merindad de Villadiego (media del 12%). El caso de Lerma es excepcional, y durante la primera mitad del siglo XVI también mantuvo porcentajes muy bajos, aunque algo superiores (en el entorno del 6%), aspecto que ahora no interesa desarrollar. El hecho de que un clérigo o cura pudiera incidir directamente sobre 6, 7, 8 o 10 personas explica en gran medida la influencia del estamento eclesiástico en la sociedad rural medieval. Todavía en el Concejo del 27 de febrero de 1554, los vecinos de Tapia, "que dixeron que no savían firmar", rogaban al clérigo Francisco de Medina, vecino también del lugar, que firmara por ellos (documento hoy presentado). Naturalmente, los elementos de incidencia del estamento clerical sobre los vecinos fueron muy numerosos: sermones, confesiones, bautizos, bodas, defunciones, diezmos, nublos, bendición de los campos, gestiones administrativas y judiciales …

En cuanto al vecindario en sí, veremos posteriormente que es un vecindario muy disminuido, como en los momentos de mayor desventura. ¿Hubo momentos demográficos más desventurados? Seguramente sí entre los años 1352-1445. Contemplamos también en este vecindario la presencia de cuatro regidores y un merino. El lugar de Tapia dependía en lo civil y criminal de la jurisdicción de la villa de Villadiego, por lo que el lugar no contaba con alcaldes ordinarios. Ya en las Ordenanzas del Concejo de Villadiego de 1457, (6), la número XIX ordenaba la obligación que tenían los alcaldes ordinarios de atender las demandas de los vecinos de su jurisdicción, y de visitar todos los lugares de la misma una vez al año, acompañados por un escribano, que redactaba uno o varios autos, recogiendo las quejas de los vecinos de cada lugar sobre violencias, robos, deudas, …

1.2. Diversas jurisdicciones, en lo civil y criminal, en primera instancia, en la Merindad de Villadiego.

De una manera muy resumida, la jurisdicción en primera instancia atendía en lo civil y criminal; las villas que ejercían esta jurisdicción contaban con una audiencia, dos alcaldes ordinarios, un escribano, un merino, horca y picota; en las apelaciones de sus sentencias podía recurrirse a los alcaldes mayores o corregidores, Adelantamiento Mayor de Castilla, Real Chancillería de Valladolid y Consejo Real. Las dos grandes jurisdicciones de la Merindad de Villadiego fueron la de Amaya y la de Villadiego. También hubo otras jurisdicciones en primera instancia, de lo civil y criminal, lo que conllevaba la presencia de alcaldes ordinarios, en demarcaciones más pequeñas: Villusto contaba en el año 1435 con dos alcaldes ordinarios nombrados o confirmados por Pedro de Cartagena(7). En el año 1371, ya en tiempos de Enrique II, este premió a Juan Sánchez de Bustamante con el señorío de Urbel y su torre, además de con la jurisdicción civil y criminal del lugar(8), por sus servicios en la guerra contra Pedro I. Dos sentencias de la Chancillería de Valladolid (14 de enero de 1539 y 13 de octubre de 1542) ratificaban la jurisdicción civil y criminal que el Hospital del Rey de Burgos ejercía en los lugares de Tablada y Congosto, jurisdicciones prohibidas al Condestable y a los alcaldes mayores o corregidores de Villadiego(9). Así, en el pleito de Humada, Villamartín, Fuenteodra, Amaya y Ordejón contra Congosto, por el aprovechamiento del despoblado de San Quirce, contemplamos la presencia (28 de mayo de 1545) de Pedro Martínez como alcalde ordinario de Congosto. El 28 de diciembre de 1332, Alfonso XI otorgaba al Concejo de Salazar de Amaya su Fuero de albedrío, o Fuero de libertades, que facultaba a la villa de Salazar para nombrar anualmente dos alcaldes ordinarios, un merino y un escribano público. Parece que estos alcaldes ordinarios ejercieron su juriscicción sin oposición señorial alguna, hasta que en 1555-1556 el señor de la Villa superpuso la jurisdicción de un alcalde mayor a la de los alcaldes ordinarios. Salazar defendió sus libertades con brío y tesón, obteniendo tres sentencias a su favor: del Adelantamiento Mayor de Castilla, Real Chancillería de Valladolid (17 de febrero de 1587), y en grado de revista también de la Real Chancillería de Valladolid (16 de junio de 1587) contra Bernardino de Velasco(10), manteniendo así los alcaldes ordinarios, institución más próxima a los vecinos de las villas que los alcaldes mayores y corregidores, garante de las libertades municipales, garantía perdida por la villa de Villadiego entre los años 1525-1529(11). Con el mismo espíritu y constancia, defendió su jurisdicción civil y criminal en primera instancia el Concejo de Amaya contra el condestable Pedro Fernández de Velasco, que pretendía subordinar los alcaldes ordinarios de Amaya al alcalde mayor de Villadiego. La sentencia definitiva en grado de vista (14 de agosto de 1537) y de revista (5 de marzo de 1540) confirmaron la jurisdicción civil y criminal de Amaya; confirmación la segunda que erosionó en alguna manera las libertades de Amaya(12), porque también permitía a los alcaldes ordinarios y merinos de la villa de Villadiego actuar dentro de la jurisdicción de Amaya, si hubieran conocido del caso con anterioridad a los de Amaya; dicho de otra forma, si la demanda se ponía ante los alcaldes de Villadiego, actuarían estos. Todavía, en la primera mitad del siglo XVI, el ámbito de la jurisdicción de Amaya era muy extenso: Amaya y Peones, Villamartín, Rebolledo de Villamartín, Cañizar, Barrio de San Felices, Quintanilla de Ríofresno, Redmondo, Villanueva de Odra y Villamayor. En el año 1553, Hoyos, Barrio Panizares, Prádanos y Arcellares, lugares de la cuadrilla del Tozo y Río Urbel en la Merindad de Villadiego, eran señoríos de abadengo del monasterio de las Huelgas de Burgos, que mantenía diferencias con Villadiego sobre la jurisdicción en los lugares citados(13). En un dilatadísimo pleito(14), el señorío de San Mamés de Abar, perteneciente al Obispo de Burgos, en la cuadrilla del Tozo y Río Urbel, obtuvo cuatro sentencias a su favor contra el Adelantado de Castilla y el merino de la Merindad de Villadiego: del alcalde mayor de Villadiego (31 de agosto de 1528); del alcalde mayor del Adelantamiento de Castilla (4 de abril de 1535); de la Real Chancillería de Valladolid en grado de vista (25 de enero de 1544) y de esta misma en grado de revista (3 de marzo de 1559). San Mamés, aunque dependiente en lo civil y criminal de los alcaldes ordinarios, posteriormente de los alcaldes mayores de Villadiego, desde tiempo inmemorial nombraba jurados (regidores) y un merino anualmente, que ejecutaban los mandamientos judiciales de la justicia de Villadiego (prisiones, ejecuciones de deudas, multas administrativas …). Habiendo permitido la justicia de Villadiego que los jurados y merinos de San Mamés ejecutasen los mandamientos judiciales, quizás por abandono de la jurisdicción en algún momento del siglo XV, según se deduce de las Ordenanzas del Concejo de Villadiego, la costumbre se impuso, y desde tiempo inmemorial, el Concejo de San Mamés impidió a los merinos de la villa de Villadiego y a los de la Merindad la entrada en el lugar para realizar ejecuciones. Así, los vecinos del lugar evitaban pagar los derechos de ejecución a favor del merino de Villadiego o del de la Merindad y de los escribanos, no percibiendo nada los jurados y merinos de San Mamés. Caso claro el expuesto de una limitación de la jurisdicción; la misma limitación de jurisdicción se dio en todos los lugares de Valdelucio: el bachiller Leciñana, alcalde mayor de Villadiego, dio una sentencia(15) contra el merino de la Merindad y el de Villadiego, prohibiéndoles entrar en el valle de Valdelucio a ejecutar cualquier mandamiento judicial de la Audiencia de Villadiego (prisiones, ejecución de deudas, prendas …), porque los merinos y regidores del valle de Valdelucio tenían facultad para ello; es más, teniendo el condenado bienes suficientes para afrontar los pagos en Valdelucio, ni el merino de la Merindad ni el de Villadiego podían ejecutar en bienes del condenado aunque los tuviera fuera del Valle (Villadiego 1 de junio de 1543). Por otra sentencia de la Real Chancillería de Valladolid (30 de abril de 1560) se permitió a los merinos ejecutar en bienes fuera del Valle. La sentencia en grado de revista confirmó la anterior (25 de enero de 1561). Pero el asunto no terminó aquí; después de 1584, los rescoldos del enfrentamiento se avivaron, y comenzó otro pleito (16), quedando todavía en peor posición la jurisdicción de Villadiego. El monasterio de San Salvador, de Palacio de Benaver, tenía en el año 1496 dos señoríos de abadengo en la Merindad de Villadiego: los Valcárceres y Montorio. Este año, los vecinos de Montorio se quejaban de la abadesa de Palacios porque abusaba de sus tributos señoriales y los castigaba mediante sus alcaldes y merino en el dicho lugar, metiéndolos en la cárcel y aplicándoles el cepo. Ahora interesa el ejercicio de la jurisdicción. La sentencia definitiva de la Real Chancillería de Valladolid (9 de febrero de 1497) permitía a la abadesa utilizar la jurisdicción civil mediante los alcaldes y merino puestos por aquella(17); pero en grado de revista (18 de julio de 1497) la sentencia anterior sufrió una modificación: la abadesa no podía poner alcaldes, pero podía gozar de la jurisdicción civil, ejercida a través de su merino, aunque también podía ser ejercida por los alcaldes de Villadiego. Por tanto, nos encontramos ante una jurisdicción civil compartida. Para el año 1553(18) esta jurisdicción civil ya estaba revocada, a favor de Villadiego. El dilatado pleito de San Mamés contra el adelantado mayor de Castilla, el merino de la Merindad de Villadiego y el de Villadiego (1528-1559), a través de las declaraciones de varios testigos, también da a conocer otros lugares de la Merindad, con limitación de la jurisdicción, limitación que impedía las ejecuciones y entradas en tales lugares al merino de la Merindad y al de la Villa: Diego Barahona, que pertenecía a un linaje que había ejercido tanto la merindad mayor como la de la Villa en muchas ocasiones del siglo XV, reconocía en 1538 que en Villanoño y Villahizán los merinos y jurados (regidores) de estos lugares ejecutaban los mandatos judiciales de la justicia de Villadiego.

1.3. Las ordenanzas concejiles de Tapia (1500)

Los vecinos del lugar de Tapia fueron regidos por sus Ordenanzas Municipales. Hoy día el documento no existe o no ha sido encontrado; pero conocemos su existencia indirectamente, a través de un documento del Registro Generalo del Sello(19): en el año 1500, el Concejo de Tapia presentó una petición ante el Consejo Real, quejándose de los alcaldes ordinarios de Villadiego, de cuya jurisdicción dependían, porque muchos vecinos de Villadiego hacían diversos agravios y daños a los de Tapia en su término, y cuando estos prendaban a aquellos, los alcaldes no respetaban las Ordenanzas de Tapia, no escuchaban sus demandas, y les hacían devolver las prendas. El caso fue encomendado al corregidor de Carrión, que recibió el mandato de investigarlo, y de enviar las citadas Ordenanzas al Consejo Real para su confirmación o corrección, según procediera. Los agravios habían comenzado en el año 1498, y según el Concejo de Tapia, las Ordenanzas databan de tiempo inmemorial. Mediante otro documento de la misma fecha(20), la Corona expidió una carta de seguro a favor de los vecinos de Tapia, que temían por su seguridad, y en concreto recelaban de Sancho Rodríguez de Medina y de Fernando Alonso (alcaldes ordinarios de Villadiego en 1500), de sus criados y de los vecinos en general de Villadiego. El lugar de Villanueva de Odra, limítrofe con el de Tapia como Sandoval, disfrutaba también de sus Ordenanzas municipales desde tiempo inmemorial. A tenor del documento siguiente(21), dos de las utilidades más importantes que se derivaban de tales Ordenanzas eran eludir los gastos de los pleitos, caso de acudir a la Audiencia de Villadiego o a otra superior, y ganar el tiempo que se perdía en los desplazamientos y asistencia a las audiencias, para dedicarlo a las labranzas. El documento subraya que no guardar las Ordenanzas suponía gran agravio para los pobres y que el lugar se despoblara. Como los alcaldes ordinarios de Villadiego no permitían su observancia, la Corona les ordenó que presentaran sus razones en el Consejo. Desconozco el final de los dos casos (Tapia y Villanueva), pero la documentación demuestra claramente la erosión sufrida en las libertades municipales, en la primera mitad del siglo XVI y en la Merindad de Villadiego.

Sí conocemos las Ordenanzas concejiles de Sandoval del año 1511, Sandoval, Tapia y Villanueva fueron behetrías; lugares muy próximos y con rasgos comunes en la producción, organización concejil y social, costumbres, dependencia de la jurisdicción de Villadiego …, por lo que las ordenanzas pudieron ser muy similares. Este documento es una joya y merece un trabajo aparte.

Tomando como referencia las Ordenanzas de Sandoval de 1511, podemos extrapolar las obligaciones y facultades de los regidores y merino al lugar de Tapia(22). Los regidores eran los representantes del gobierno local. Debían controlar los libros de cuentas y de rentas de propios del Concejo; vigilar el arca donde se guardaban escrituras y libros; ordenar las reuniones del Concejo y exigir un número de asistentes al mismo; prohibir y reprimitir las violencias y alborotos en el Concejo; dirigir la mensajería del Concejo; dirigir los trabajos comunales de sernas, caminos, fuentes y arroyos. Vigilar la observancia de las distintas ordenanzas eran también tarea de los regidores, auxiliados por guardas, coteros, cogedores y merino. Ponen estas ordenanzas especial énfasis en el respero a la propiedad privada: estaba prohibido entrar y robar en las tierras (las morenas v.g.), huertas, viñas y palomares ajenos; todas las personas de edad superior a los catorce años hacían un juramento anual de respetar los bienes ajenos; igualmente debía ser respetada la propiedad pública: ejidos y prados coteados. El Concejo nombraba las panaderas anuales, que debían respetar los precios puestos por el Concejo, el peso correcto y dar abasto. Los regidores vigilaban pesos y medidas. Las blasfemias, matrimonios furtivos sin licencia paterna o materna, los juegos (dados, naipes y tablas), las heridas, palos y bofetadas conllevaban penas altamente onerosas. Insultos graves como cornudo, ladrón, puta, bellaco, traidor e hideputa conllevaban una pena de sesenta maravedís, y además el condenado tenía que pedir perdón al ofendido en la iglesia del lugar.

Aunque las Ordenanzas hasta ahora citadas reflejan algún elemento sobre las libertades de Sandoval, su carácter es mayoritariamente imperativo y punitivo: a tal conducta tal pena; buscando que el lugar disfrutara "de mucha paz e concordia y el pueblo ser mejor regido". Intercaladas entre estas, hay otro grupo de ordenanzas, en las cuales quedan reflejadas las libertades de la behetría: libertad de elección del comendero o protector de la behetría y para prescindir del mismo. Creo que tanto Tapia como Sandoval fueron behetrías entre parientes, no de mar a mar: linajes Tobar y Sandoval respectivamente, por lo que la interpretación literal del texto en sentido estricto me parece arriesgada. Desde la confección de las Ordenanzas hasta el año 1511 incluído, en Sandoval no había vivido ningún hidalgo ni caballero, lo que significaba que todos los solares (casas) y heredades (tierras, viñas, huertos, …) eran pecheras, cualidad que facilitaba los pagos de los tributos reales y concejiles encabezados (importe fijo): el mismo monto entre más cabezas o contribuyentes (encabezamiento de alcabalas, derramas concejiles, v.g.). Así, las Ordenanzas disponían que todos los solares y heredades fueran tributarias o pecheras, consecuencia de lo dicho era la prohibición a los vecinos de Sandoval de vender o encensar (alquilar) sus solares y heredades a escuderos, hidalgos y caballeros. Mientras que Sandoval defendió con espíritu y constancia esta libertad, pues todavía en el año 1651 podía afirmar "que todos los vecinos son pecheros por ser el dicho lugar de beatría"(23). Tapia presentaba un escudero en 1445, tres hidalgos en 1537(24) y dos escuderos en 1554. Quedaban prohibidos los matrimonios de mujeres pecheras con hidalgos bajo severísimas penas: 5.000 maravedís y además tanto los bienes del hidalgo como los de su mujer situados en Sandoval pasaban a tributar. En caso de que un vecino quisieran vender sus propiedades, tenían preferencia en la compra los vecinos de Sandoval; después el Concejo, y si este no tuviera interés, podrían comprarlas vecinos de fuera, pero nunca hidalgos, escuderos o caballeros. Sandoval resolvió desde el primer momento el problema de los avecindamientos de hidalgos; pero la mayoría de behetrías no; lo que ocasionó infinidad de pleitos para los concejos, hoy observables en la Real Chancillería de Valladolid, que veían como muchos vecinos eludían el pago de determinados tributos. Para avecindarse en Sandoval, era preciso ser admitido por el Concejo, y que el nuevo vecino jurara contribuir en todos los pechos reales y concejiles. Otros asuntos controlados por el Concejo eran la vendimia, amojonamientos, sernas, riegos, roturaciones y cotos.

1.4. Tapia: el vecindario del año 1531

Al contrario que el lugar de Sandoval, de quien conocemos un vecindario del año 1511, que nos permite constatar un crecimiento demográfico a finales del reinado de los Reyes Católicos respecto al año 1445, el lugar de Tapia no nos ofrece ningún dato demográfico admisible hasta el año 1531. Es verdad que existe la relación de galeotes del año 1508(25), aunque reflejada por dos documentos distintos. ¿Con qué contribución trabajamos? ¿24.700 maravedís o 10.300 maravedís? En el año 1508, la recaudación total de los galeotes tuvo una modificación muy importante: se pretendió pasar de 3 millones de maravedís a 9 millones; aunque por varias reducciones se quedó en 7.387.568(26). Los sucesivos repartos siempre se acercaron a 7.400.000 maravedís. Algo parecido pudo pasar con los 10.300 maravedís (una contribución inicial) y 24.700 maravedís (una segunda por modificación). El hecho de que el tributo sufriera un cambio en su importe en 1508, pudo suscitar dudas, errores y excepciones a la hora de su aplicación a las distintas behetrías. Respecto a la cabeza de pecho del año 1508 no podemos afirmar nada con rotundidad. Varias veces la cabeza es múltiplo de 500, 515, 490, 470 y 480 maravedís (reparto de 24.700 maravedís). ¿Pudo Tapia alcanzar un vecindario de 50 pecheros aproximádamente en el año 1508? Si así hubiera sido, el lugar se habría librado del período de hambrunas y pestilencial entre 1502 y 1507(27), que afectó a toda Castilla en general. Si no hubiera eludido la citada crisis, la contribución de 10.300 maravedís tendría sentido, y en consecuencia un vecindario pechero de 21 vecinos también; por cierto, cifra muy aproximada a la del año 1445 (26 pecheros). No tiene sentido que la Escribanía Mayor de Rentas confeccionara dos relaciones válidas distintas de galeotes, porque los escribanos de rentas recibirían órdenes concretas: tantos maravedís por cabeza. Mayor sentido tiene haber confeccionado la relación en la que Tapia figurara con 24.700 maravedís inicialmente, y posteriormente confeccionar una segunda, en la que los lugares afectados por la crisis citada (1502-1507) hubieran visto reducidas sus contribuciones. Particularmente, mientras no aparezcan nuevos datos, soy partidario de considerar una población de 21 vecinos pecheros para el año 1508, resultado de las hambrunas y de un severo castigo epidémico (1502-1507).

En el repartimiento de galeotes del año 1531, se disipa la niebla y el vecindario pechero obtenido es verosímil, vecindario al que Tapia ayuda en su verosimilitud, como veremos más tarde. En el repartimiento de 1531, el número total de pecheros del conjunto de las behetrías alcanzó la cifra de "catorze mill y seteçientos vezinos"(28). Esta cifra se obtuvo mediante el cómputo de los padrones presentados por los procuradores de las behetrías, en la Junta de Santa María del Campo. La recaudación total fue de 7.351.955 maravedís(29). Así, 7.351.955 : 14.700 = 500,13 maravedís, la pequeña diferencia es debida a que ocho lugares (de 296 en total) contribuyeron con cantidades no múltiplos de 500. Los 288 lugares restantes contribuyeron con la cantidad de 500 maravedís por pechero. En la Merindad de Villadiego no hubo ninguna excepción, todas las contribuciones fueron múltiplos de 500 maravedís, lo que permite conocer el vecindario pechero de todas las behetrías de la Merindad para el año 1531. Recordamos que los lugares de señoríos: abadengos, solariegos y señoríos jurisdiccionales no contribuían en los galeotes.

El lector puede contemplar la población pechera de todas las behetrías de la Merindad de Villadiego en el año 1531, en esta misma página web(30). Así, Tapia contribuyó con 16.000 maravedís en 1531, con lo que la población pechera fue de 32 vecinos (16.000 : 500). Sumando a estos 32 pecheros 4 clérigos (la misma cifra de los vecindarios de 1537 y 1445) y 2 hidalgos, cuya presencia como vecinos en Tapia es constatable desde 1517 y 1525, y también en 1537, tendríamos un vecindario de 38 vecinos en Tapia para el año 1531(31). Alonso de Ceballos fue vecino hidalgo de Tapia desde 1525 hasta 1537 cuando menos. Su propia declaración en el pleito de Toribio de Vargas. Considerando un porcentaje de viudedad del 13% (como en el año 1445), tendríamos que los 32 pecheros se descompondrían en 29 pecheros más 6 viudas pecheras (contribución del año 1531: 16.000 maravedís; 32 x 500 = 16.000 maravedís o 29 x 500 + 6 x 250 = 16.000 maravedís).

Vecindario de Tapia del año 1531

Año

Pecheros

Viudas pecheras

Clérigos

Hidalgos

Total vecinos

1531

29

6

4

2

41

La coincidencia de esta última cifra (41 vecinos en 1531) con los 40 vecinos del año 1537, tan sólo 6 años después, concede un alto grado de verosimilitud al apunte de 16.000 maravedís de los galeotes de Tapia y a su correspondencia con 32 pecheros o 29 + 6 viudas pecheras.

1.5. Tapia: el vecindario de 1537

En el año 1537, el Concejo de Tapia entabló dos pleitos, con Toribio de Vargas y Diego Hernández, vecinos del lugar, quienes esgrimían su hidalguía, que les eximía del pago de ciertos tributos propios de pecheros(32). Las probanzas tuvieron lugar en julio de 1537. Pedro Arroyo, vecino de Tapia, declaraba en el juicio de Diego Hernández: "que este testigo es vesino e natural del dicho lugar de Tapia, el qual terná fasta quarenta vesinos poco más o menos, en el qual se conosçen muy bien los hidalgos e los pecheros …" Recordamos la práctica identidad de este vecindario con el anterior de 1531, confeccionado según los galeotes de este año. No estuvo desacertado Pedro Arroyo en su cómputo como veremos a continuación. He confeccionado un vecindario para Tapia en el año 1537, utilizando de los pleitos citados las cartas de poder de las reuniones del Concejo, los testigos de las mismas, testigos de las declaraciones, referencias de los testigos a otros vecinos y autos judiciales realizados en Tapia, Villadiego y lugares de la cuadrilla del Odra; naturalmente, fijándome si eran vecinos de Tapia.

 

Vecindario de Tapia del año 1537

Constatación de la presencia del vecino

Sala de Hijosdalgo. Caja 140, nº 1

Nombre y oficio

Constatación de la presencia del vecino

Sala de Hijosdalgo. Caja 358, nº 5

26.06.1537

**

Alonso de Penagos, alcalde de la Hermandad***

28.12.1536 y 26.06.1537

"

Juan Pérez, alcalde de la Hermandad

08.02.1537 y 26.06.1537

"

Pedro Peña, regidor

18.02.1537 y 26.06.1537

"

Juan Maroto, regidor

08.02.1537 y 26.06.1537

"

Bartolomé de Castro

08.02.1537 y 26.06.1537

"

Juan de la Fuente

08.02.1537 y 26.06.1537

"

Juan Ibáñez

26.06.1537 y 26.06.1537

"

Pedro Gutiérrez, merino

18.02.1537 y 26.06.1537

"

Pedro Díez

08.02.1537 y 26.06.1537

"

Fernando del Campo

28.12.1536 y 26.06.1537

"

Marcos García

26.06.1537 y 26.06.1537

"

Juan Ibáñez "El Mozo"

26.06.1537 y 26.06.1537

"

Antón Rodríguez, cuadrillero de la Hermandad

18.02.1537 y 26.06.1537

"

Alonso Rodríguez

28.12.1536 y 26.06.1537

"

Lucas Vicario

26.06.1537 y 26.06.1537

"

Juan Hernández

26.06.1537 y 26.06.1537

"

Pedro Rodríguez "El Mozo"

18.02.1537 y 26.06.1537

"

Juan Pérez, cura

26.06.1537 y 26.06.1537

"

Toribio de Vargas, hidalgo

28.12.1536 y 26.06.1537

31.12.1536 y 12.03.1537

Diego Fernández de Quirós, hidalgo

26.06.1537 y 26.06.1537

Vecino desde 1525 y 05.09.1537

Alonso de Ceballos, hidalgo

05.09.1537

24.05.1537 y 15.07.1537

Toribio Martínez

18.02.1537

24.05.1537 y 15.07.1537

Antón Puente

24.05.1537

24.05.1537 y 15.07.1537

Pedro del Arroyo

24.05.1537

31.12.1536, 03.1537 y 02.05.1542

Gonzalo de Ceballos, cura

28.12.1536

02.1537 y 27.02.1554*

Fernán González

28.12.1536

08.02.1537

Pedro Campo, regidor

18.02.1537 y 27.02.1554

08.02.1537

Gonzalo de Juan Alonso

18.02.1537 y 27.02.1554

08.02.1537

Juan Peña

08.02.1537 y 27.02.1554

05.09.1537

Andrés Campo

08.02.1537

 

Bachiller Rodrigo Pérez de Tapia, cura

28.12.1536 y 05.09.1537

02.1537

Juan Amo

 

08.02.1537

Fernando Pérez

08.02.1537

08.02.1537

Juan de la Fuente "El Viejo"

08.02.1537

08.02.1537

Juan Alonso, clérigo

08.02.1537

08.02.1537

Pedro Rodríguez "El Viejo"

08.02.1537

05.09.1537

Pedro Escudero

05.09.1537 y 27.02.1554

 

Alonso de La Riba

28.12.1536

 

Martín Alonso

05.09.1537

Total vecinos: 39

3 hidalgos, 4 clérigos y 32 pecheros

 

Total vecinos: estimación 43

Estimación Pedro Arroyo 40

3 hidalgos, 4 clérigos, 32 pecheros y 4 viudas

 



*La constatación de la presencia de vecinos en el año 1554 procede del pleito de Tapia contra Sandoval por el despoblado de Castrorrubio. Real Chancillería de Valladolid. Registro de Ejecutorias. Caja 1.138, núm. 38.

** Al Concejo de 26 de junio de 1537, en los dos documentos, sin tener en cuenta los dos hidalgos y el cura Juan Pérez, asistieron 17 vecinos pecheros.

*** Al Concejo de 8 de febrero de 1537 (Pleito de Diego Fernández de Quirós), descontados el propio Diego y el clérigo Juan Alonso, asistieron 20 vecinos pecheros. En el cuadro resaltados en negrilla.


Puede pensarse que este vecindario podría ser más numeroso, porque podrían aparecer nuevos vecinos en otros documentos. No obstante, las pruebas en contrario son concluyentes: la declaración de Pedro Arroyo es la mejor prueba, cuando afirmaba que el lugar de Tapia tenía 40 vecinos poco más o menos (39 es mi cómputo); el número de vecinos pecheros de este vecindario es de 32, los mismos de la relación de galeotes del año 1531, tan sólo seis años antes; en el momento de máxima bonanza demográfica del lugar (año 1588, como veremos posteriormente), este sólo llegó a los 50 vecinos (43 vecinos en este vecindario de 1537 según mi estimación). He detallado en el vecindario y en las notas al pie del mismo el número de asistentes a los concejos del 26 de junio de 1537 (17) y 8 de febrero de 1537 (20). Según la carta de poder del 26 de junio de 1537, asistieron 17 vecinos pecheros al Concejo, que representaban la mayor parte del pueblo. Esto último solo puede entenderse porque en las cartas de poder para los pleitos de hidalguía, muy raramente asistían clérigos e hidalgos. Por otra parte no eran concejos del máximo interés. Así, puede interpretarse que el número de vecinos pecheros correspondiente a la mitad del pueblo era 16 (16 x 2 = 32); una cifra inferior es imposible, porque 32 pecheros ya están detectados objetivamente. En el Concejo del 8 de febrero de 1537, la carta del poder define el número de asistentes como los dos tercios del lugar. Esta apreciación sólo es admisible considerando un número de 32 pecheros, descartando otra vez a clérigos y a hidalgos (32:3x2 = 21). Considerando 4 viudas tendríamos el siguiente vecindario, acorde con las razones hasta ahora expuestas. Estamos seguramente ante el vecindario más completo del lugar de Tapia en época preestadística

Vecindario de Tapia en el año 1537

Año

pecheros

Viudas pecheras

clérigos

hidalgos

Total vecinos

1537

32

4

4

3

43

1.6. Las crisis de 1507, 1518 y 1530

Dentro del entorno temporal 1502-1507, la población castellana sufrió los embates de la peste y hambrunas, que indudablemente reducirían cuantiosamente sus efectivos. Los años 1502, 1504 y 1507 fueron especialmente infaustos para Castilla; la peste negra de 1506-1507, según algunos autores, terminó con la vida de la mitad de la población castellana(33).

Es muy frecuente la coincidencia de los años infaustos con la penuria documental de los mismos, y paralelamente la documentación al respecto en la Merindad de Villadiego no es abundante.

Hacia 1507, Pedro de Salinas huía de Castromorca por una pestilencia, refugiándose en Hormicedo(34). En 1518, toda España sufrió el azote de la peste, que continuó en los años siguientes; la sequía de 1521 estuvo detrás de sus paupérrimas cosechas. El 24 de agosto de 1518, la peste campaba a sus anchas intramuros de Villadiego; varios oficiales del Concejo habían huido a Hoyos (Tozo), y cuando el procurador les requirió que volviesen y cumplieran con sus obligaciones, aquellos le contestaron: "bien saben que muchas personas de esa dicha villa andan ausentadas fuera de sus casas, dexando sus haziendas por razón de la pestilençia que Dios nuestro sennor quiera alçar …". El otoño de 1528 fue seco; el año 1529 extremadamente seco; el invierno y primavera de 1530 también fueron secos, facilitando estas sequías la entrada de la peste, que fue generalizada en toda España. En el año 1529, Villadiego volvía a sufrir la mortal epidemia: la Audiencia instalada en Villanueva de Odra, los oficiales de Regimiento huidos, numerosas enfermedades en el Monasterio de San Miguel …(35). El Archivo Histórico de la catedral de Burgos presenta noticias de la peste en Burgos los años 1493, 1517 y 1518(36).

Naturalmente, estos episodios tuvieron una incidencia directa en los vecindarios, que resultarían muy disminuidos, e indirecta en las recaudaciones real, señorial y concejil. Así, la recaudación de alcabalas y tercias de las merindades de Aguilar, Pernía y Villadiego del año 1507 no se finiquitó hasta el año 1512(37). En el año 1506, los soldados de la Capitanía de Iñigo de Velasco deambulaban por toda la Merindad de Villadiego, coaccionando a sus habitantes para obtener los víveres necesarios para ellos y sus caballos. Sufrieron sus presiones los lugares de Sandoval, Hormazuela, Fuencivil, Los Valcárceres, Icedo, Los Barrios, Rebolledo de Traspeña, Bustillo, Tablada y Talamillo; 47.000 maravedís aproximádamente fueron descontados a estos lugares de los encabezamientos de sus alcabalas del año 1507(38). Tenemos constancia de los desmanes de la compañía citada en el lugar de Sandoval (1506): quitaron el trigo a los vecinos, necesario para su subsistencia; asaltaron la casa del clérigo Juan Fernández, armados y a media noche, robándole un barril de vino; asaltaron dos veces más la misma casa robándole diez cargas de trigo (40 fanegas); dieron una cuchillada en la cabeza al cura Alonso Pérez y le quemaron su casa; volvieron a quemar esta por segunda vez; rompieron un brazo a Pedro Díez, y pusieron en peligro la misma existencia del lugar, debido a las grandes proporciones que alcanzó el fuego(39). En el año 1529, mucho antes del primer cobro del servicio (primer tercio el 1 de septiembre de 1529), ciertos pesquisidores recorrieron las tierras del Condestable, del Partido de Burgos y Trasmiera, con el objetivo de fijar la cantidad que cada concejo debía pagar en el servicio del año 1529(40). Los pesquisidores debían fijar el importe de la contribución de los concejos, teniendo en cuenta la hacienda, caudales, modo de vida y calidad de sus vecinos; teniendo delante el padrón de vecinos y la contribución de cada lugar en el año 1528. Los pesquisidores dieron, entre otras muchas, la siguiente información:

Recaudación del servicio de los años 1527, 1528 y 1529 en la Tierra del Condestable

Lugar

Vecindario pechero 1528

Contribución 1527-1528

Contribución 1529

Porcentaje

Villadiego y Barruelo

212

20.692 mrs.

22.720 mrs.

+9

Guadilla

69

6.907 mrs.

7.930 mrs.

+14

Sotresgudo

73

8.630 mrs.

8.900 mrs.

+3

Salazar de Amaya

73

8.630 mrs.

8.900 mrs.

+3

Tierra Condestable

8.294

689.550 mrs.

955.500 mrs.

 




En los cuatro lugares de la Merindad de Villadiego y en el conjunto de la Tierra del Condestable, la contribución fue idéntica en los años 1527 y 1528, por lo que la situación económica de los vecinos sería muy semejante, y no se vislumbra acontecimiento demográfico negativo alguno para estos dos años. Cuando comparamos la situación económica del año 1528 con la del año 1529, tanto para los lugares de Villadiego como para el conjunto de la Tierra del Condestable, la contribución aumenta para todos los lugares, por lo que tampoco se vislumbra acontecimiento demográfico negativo alguno. Todo hace pensar que hambrunas y peste no afectaban a los lugares en ese momento.

También en el año 1529, en algún momento anterior al 1 de septiembre, los pesquisidores recorrían el Partido de Burgos con el objetivo anteriormente citado. De la misma manera, partían del vecindario y de la contribución en el servicio del año 1528 para confeccionar la de 1529. Recordamos que en general la situación de la Corona de Castilla era bastante grave; el año 1529 fue extremadamente seco; en Villadiego la peste campaba a sus anchas intramuros de la Villa, y en 1530 la epidemia era general en España. Si como vimos anteriormente la contribución de los lugares de Villadiego, al pasar de 1528 a 1529, fue aumentada, su confección se realizaría en un momento anterior a la aparición de la peste. Los pesquisidores confeccionaron el cuadro siguiente, sin tener en cuenta Villadiego, Barruelo, Salazar, Sotresgudo, Guadilla, parte de Cuevas, Rezmondo, Fuenteodra, Hoyos, Quintana del Pino, Escuderos y Villanoño.

Contribución de las ocho cuadrillas de Villadiego en el servicio de los años 1528 y 1529

Cuadrilla

Vecinos pecheros 1528

Contribución 1528 (mrs.)

Contribución 1529 (mrs.)

Porcentaje

Odra

287

     

Amaya

145

     

Sandoval

160

     

Cañizar

156

     

Condado

223

     

Olmos

207

     

Valdelucio

191

     

Tozo

247

     

Totales

1.616

287.800

178.960

-37

Partido Burgos

36.421

5.076.830

4.896.030

-3

En el cuadro precedente, al pasar de 1528 a 1529, la reducción en la contribución de las ocho cuadrillas es muy cuantiosa (37%), notable y nítidamente superior a la reducción media de su demarcación (3%). ¿Cómo es posible que los cuatros lugares del Condestable en la Merindad de Villadiego aumentaran su contribución (9%, 14%, 3% y 3%, respectivamente), y los lugares de las ocho cuadrillas de la misma Merindad la redujesen cuantiosamente (37%) en el mismo año? Si hubiera habido malas cosechas en función de una meteorología adversa, seguramente las habrían sufrido todos los lugares de la Merindad. ¿Por qué unos lugares se beneficiarion de la reducción y otros por el contrario vieron aumentadas sus contribuciones? Particularmente creo que la cualidad económica de los vecinos pudo influir, pero que el factor determinante en las correcciones pudo ser una hecatombre demográfica. Una corrección que se habría producido en 1529, ante la epidemia presente, a la vista de la negativa situación demográfica, y en la que los vecindarios de 1528 habrían sido cuantiosamente cercenados, cuantía que desconocemos por carecer de los vecindarios del año 1529. En ese sentido, los vecinos de los galeotes de 1531 ya reflejarían en sus cifras una reducción muy importante, aunque el asunto apunta a otro trabajo arduo y extenso. Es preciso encontrar vecindarios del final del reinado de los Reyes Católicos y compararlos con los del servicio de 1528 y los de galeotes de 1531.

1.7. Tapia: el vecindario del año 1554

Entre los años 1537 y 1554, fecha esta última del vecindario que presentó a continuación, no cesaron las desventuras para la población castellana, aunque los episodios pestilenciales fueron mucho menos numerosos.

Los años 1538 y 1539 fueron de sequías terribles y pésimas cosechas en Castilla; igualmente los años 1540 y 1541 fueron bastante secos en general. Los años 1546 y 1547 fueron secos, con malas cosechas y carestía del pan. La situación mejoró entre los años 1550 y 1554, porque las cosechas fueron normales o buenas(41). El Libro de Acuerdos del Concejo de Villadiego (1536-1546) refleja claramente aquel período de desventura(42). En mayo de 1538. muchos vecinos de Villadiego habían vendido sus tierras por necesidad; a tan escasos meses de la cosecha, estas ventas masivas hacen vislumbrar las peores expectativas de los vecinos sobre la cosecha del año 1538; de haber tenido estos reservas de grano o algún numerario, no habrían realizado tales ventas. En marzo de 1538, el Concejo tasó la fanega de trigo a 150 maravedís y la de cebada a 78,75 maravedís. En julio de 1538 la cabaña ovina sufrió una epidemia. En mayo de 1539 faltaba el pan en la Villa, y el Concejo suprimía la comida y gastos que se hacían en el día del Corpus, porque "se faze grand gasto e el tiempo está rezio el anno". El Concejo del 1 de octubre de 1539 permitió meter vino de fuera (400 cántaras de tinto y 2 toneles de blanco) porque "en este presente anno ovo cogecha de tan mal vino y de lo que ay annejo está asimismo dannado".

Las paupérrimas cosechas de los años 1538 y 1539, reflejadas por el Libro de Acuerdos, afectaron a Villadiego y a la Corona de Castilla en general, y el caso de Villadiego ayuda en la confección y colmatación de la gran malla de la Historia castellana. A partir del año 1539, los vecinos de Villadiego vivieron una situación límite, y es de suponer que la Merindad completa sufriría la misma situación: el 15 de octubre de 1539, el Concejo compraba 160 fanegas de trigo al Condestable (117 maravedís la fanega); el 24 de noviembre de 1539, el Condestable prestaba 50 fanegas de trigo y 130 de cebada a la Villa; el 29 de diciembre de 1539, ante la falta de pan, el Concejo decidía sacar el trigo de la alhóndiga para fabricar pan a un precio de 10 maravedís el cuartal (920 grs.). En enero y febrero de 1540 faltaba el pan en la Villa, y se limitaba a medio cuartal (460 grs.) la venta a forasteros; el Concejo ordenó la búsqueda y compra de trigo fuera de la Villa. En marzo de 1540, el Concejo confiscó un carro de trigo del Hospital del Rey (procedería de Congosto o Tablada, dominios del Hospital), porque "el común de la dicha villa e animales estaba en mucha hambra e neçesidad … con la estremada neçesidad que avía para ello". Este mismo mes se compraron en Medina del Campo 200 fanegas de trigo a 433,5 maravedís la fanega, y se tasaba el cuartal de pan a 16 maravedís. En julio de 1542 "bista la gran esterelidad del anno y la gran falta de trigo que ay", el cuartal se tasó a 12 maravedís. Desconozco la razón, pero en septiembre parece que no había necesidad de trigo en la Villa (quizás fue buena la cosecha de 1542).

La cosecha de 1545 no pudo ser buena, porque en noviembre del mismo año la fanega de trigo llegó a los 246,5 maravedís; efectivamente, el 7 de abril de 1546 el Concejo tasaba el cuartal de pan a 14 maravedís, "atento que loores a nuestro Sennor el trigo ha bajado de como valía hasta ahora". Cuando el cuartal se tasaba a 14 maravedís, la fanega de trigo costaba 375 maravedís (de 1 fanega se obtenían 30 cuartales de pan; el Concejo añadía 1,5 maravedis por cuartal al precio de coste del trigo; así, 30 x 12,5 = 375; 12,5 + 1,5 = 14 maravedís); ¿desde qué precio había bajado el trigo hasta llegar a los 375 maravedís la fanega? En Septiembre de 1546, "por la vondad de Dios nuestro sennor fue serbido de se apedrear todas las binnas de la dicha villa por lo qual no se cogerá casi nada de bino". Así, podemos añadir el año 1545 a la relación del profesor Alberto LINÉS ESCARDÓ. Supongo que en el período 1550-1554, la Merindad de Villadiego disfrutaría de cosechas normales o buenas como la Corona de Castilla.

 

 

 

 

Evolución de los precios del pan y del cereal en la villa de Villadiego (1538-1546)



* Los precios siempre estaban tasados. Cuando conocemos el precio de la fanega pero no el del cuartal, para obtener el precio de este dividimos el precio de la fanega entre 30, y sumamos a este resultado 1,5 maravedís. Cuando tenemos el precio del cuartal pero no el de la fanega, deducimos del precio del cuartal 1,5 maravedís, multiplicamos este resultado por 30, y así obtenemos el precio de la fanega. Los precios que aparecen explícitamente los resalto en "negrilla"; los precios calculados aparecen en un tipo de letra "normal"(43).

Fecha

Precio fanega trigo (mrs.)

Precio cuartal pan (mrs.)

Precio fanega cebada (mrs.)

Mayo 1538

150

6,5

78,75

Octubre 1539

117

5,40

 

Diciembre 1539

255

10

 

Marzo 1540

435

16

 

Febrero 1541

238

9,50

 

Agosto 1541

135

6

 

Septiembre 1541

105

5

 

Mayo 1542

217

8,5

108

Julio 1542

315

12

 

Mayo 1543

187,5

7,5

93,75

Noviembre 1545

246,5

9,5

 

Abril 1546

375

14

 

Mayo 1546

375

14

 

Esto sucedía con el pan, respecto a la carne, el lector puede contemplar en esta misma página web la evolución de sus precios (1461-1554), para Villadiego, Lerma y Burgos(44). En el período 1507-1510, los precios de la cuarta de carnero (40 onzas = 1,150 kgs.) oscilaron entre 11 y 12 maravedís y la cuarta de vaca entre 9-10 maravedís; en 1516-1517, la cuarta de carnero alcanzaba los 15 maravedís y la de vaca 11 maravedís; entre 1525-1534, la cuarta de carnero osciló entre 16 y 19 maravedís y la de vaca entre 11 y 14 maravedís; entre 1536-1546 la cuarta de carnero llegó a los 22 maravedís y la de vaca a los 16 maravedís; entre 1549 y 1552, la cuarta de carnero se pagó a 28,34 y 43,5 maravedís, y la de vaca a 20 y 26 maravedís. En el año 1540, el azumbre de vino (2 litros) se pagó a 6 y 8 maravedís(45).

El lugar de Tapia dista tan sólo 5 kms. de Villadiego, por lo que las adversidades climáticas afectarían por igual a los dos lugares. En principio, Villadiego estaría mejor abastecida, sin embargo hemos comprobado la precariedad y carestía de los alimentos básicos. En realidad, la subsistencia dependía amén de eludir las epidemias, de disfrutar de recursos almacenados o de numerario ahorrado; para la clase humilde, el común de la gente, lo uno y lo otro eran imposibles. Parece que la ganadería mitigó bastante las hambrunas en Castilla, y en este sentido, recordamos que Tapia contaba con cinco rebaños de ovino en el año 1554, para una población de 49 vecinos aproximádamente. Imaginemos una familia compuesta por dos adultos y dos menores en el año 1540; sigamos imaginando que pudieran subsistir con 575 grs. de carnero (11 maravedís), 460 grs. de pan (8 maravedís) y 1 litro de vino (3,5 maravedís); así, la familia debería de gastar 22,5 maravedís diarios, pasando mucha hambre; si en la dieta cambiaran el carnero por la vaca, entonces la familia gastaría 19,5 maravedís diarios. Muy pocas personas en la Castilla de 1540 podían gastar 21 maravedís diarios, sólo en los tres alimentos citados, o muy pocas personas ganaban 7.665 maravedís anuales. Por esta razón son tan abundantes los textos medievales que se refieren a los cotos, caza y pesca. Por otra parte, las hambrunas debilitaban determinantemente el organismo, abonando la situación para la entrada de las epidemias.

Vecindario de Tapia en el año 1554


*Los asistentes al Concejo del 27 de febrero de 1554 aparecen en letra "normal"; los vecinos extraídos del resto del texto aparecen en "negrilla"

Nombre

Oficio

Lucas Vicario

regidor

Martín Maroto

regidor

Martín Román

regidor y dueño de rebaño

Alonso Maroto

merino

Antón Puentes

 

Juan Peña

 

Andrés de la Revilla

 

Pedro Rodríguez "El Mozo"

 

Juan

notario

Antonio de la Cuesta

 

Gonzalo Marcos

 

Sancho de la Fuente

 

Lucas Amo

 

Bartolomé de Castro

 

Alonso González

 

Fernán González

dueño de rebaño

Juan Peña "El Mozo"

 

Pedro de la Revilla

 

Miguel Alonso

 

Martín Escudero

 

Juan Fernández

 

Juan del Campo

 

Andrés González

 

Juan Maroto

 

Pedro Escudero

 

Andrés Marcos

 

Pedro Peña

 

Pedro Campo

dueño de rebaño

Diego de Nogales

 

Gonzalo de Juan Alonso

dueño de rebaño

Martín de Castro

dueño de rebaño

Juan

pastor

Juan

pastor

Pedro

pastor

Pedro

pastor

Andrés

pastor

Total vecinos explícitos: 36

 

36 pecheros+ 6 viudas pecheras + 4 clérigos + 3 hidalgos=49 vecinos

 

En este vecindario aparecen explícitamente los nombres de 36 vecinos, según el documento transcrito. Descarto al clérigo Francisco de Medina, porque aunque tenía propiedades en Tapia, fue vecino de Villadiego, nieto del judaizado Alonso Rodríguez de Medina. De estos 36 vecinos, 29 asistieron al Concejo del 27 de febrero de 1554; los 7 restantes aparecen después de una lectura atenta del documento hoy presentado. El Concejo citado fue de la máxima importancia, estando en juego los términos del despoblado de Castrorrubio. Según el texto, estuvieron presentes en el mismo la mayor parte y casi todos los vecinos de Tapia. En los cálculos siguientes sigo manteniendo el número de 4 clérigos, como en los años 1445 y 1537 (5 tenía Sandoval el año 1554), y también los 3 hidalgos (Alonso de Ceballos todavía vivía en Tapia en los año 1568 y 1573(46)). Al final incluiré un 13% de viudas en el vecindario total. Supongo que las viudas estarían representadas en los concejos por algún familiar, con lo que no hay riesgos de duplicidades. En los textos sobre los concejos es frecuente leer frases, refiriéndose a los asistentes, como la parte más sana y mejor del pueblo, definición que responde a la parte más activa de un concejo, dejando fuera del mismo a las viudas. Viudos y viudas transferían sus tierras en vida, o su dominio útil, a sus hijos, por lo que no eran considerados como pecheros; no obstante, una cosa es un concejo y otra un vecindario, y cuando es posible disponer de estos el número de viudas es muy importante (vecindarios de: pedido y martiniega, servicio, moneda forera).

Distintos vecindarios posibles de Tapia en el año 1554

Asistentes al Concejo

Ausentes explícitos

Ausentes posibles

Total

Porcentaje Asistencia %

29

7

21

57

51

29

7

14

50

58

29

7

10

46

63

29

7

7

43

67

Vecindario elegido: 43 vecinos; 36 pecheros+4 clerigos+3 hidalgos

43+6 viudas pecheras=49 vecinos

Elección de una de las cuatro posibilidades. Descarto la primera y la segunda porque al Concejo asistió la mayor parte y casi todos los vecinos del pueblo, y el 51 y 58% respectivamente no responden a esa condición. Surge la duda al elegir entre las posibilidades tercera y cuarta. Me decido por la cuarta, porque en los concejos de máxima importancia, como vimos en las Ordenanzas de Sandoval, debían de asistir al menos las 2/3 partes de los vecinos (66,66%= ≈67%).

1.8. Tapia: el vecindario de 1588

El período 1554-1588, tampoco estuvo exento de adversidades. Entre estas podemos destacar: la peste generalizada de 1558, tras tres años de malas cosechas; una muy mala cosecha y brotes de peste en 1561; la esterilidad del año 1567 en toda España; el bienio de hambre y carestía de 1573-1574 en España; la desoladora sequía en Castilla acompañada de muchas muertes en el año 1575; la escasez de pan y elevadas mortandadores de 1577; las cosechas escasas y peste bastante generalizada del año 1580 …(47).

¿Fue afectado el lugar de Tapia por estas adversidades? Lo desconozco, aunque a tenor del crecimiento natural o vegetativo poblacional cero de su población entre los años 1554 y 1588, es probable que sí. Una población de 49 vecinos en 1554 y 50 vecinos en 1588, treinta y cuatro años más tarde, tuvo que ser acosada y cercenada por el hambre o la peste, o por los dos males a la vez.

El 27 de noviembre de 1588, el Arzobispo de Burgos remitió a la Corona el recuento de parroquias y sus vecinos. El lugar de Tapia contaba con una pila y 50 vecinos; Sandoval con una pila y 60 vecinos(48).

1.9. Tapia: el vecindario de 1597

El 5 de febrero de 1597, se reunieron en Santa María del Campo los procuradores de las distintas merindades para realizar el reparto de los galeotes a las behetrías. El procurador representante de las behetrías de la Merindad de Villadiego fue el escribano Juan de Arcellares, vecino de Sandoval(49). En el reparto de los galeotes de la Merindad de Villadiego contemplamos tres cabezas de pecho diferentes: las behetrías buenas contribuyeron a razón de 452 maravedís por pechero; las behetrías malas contribuyeron con 402 maravedís y las behetrías peores contribuyeron con 352 maravedís. El lugar de Tapia aparece relacionado como behetría peor, y contribuyó según 27 pecheros x 352 maravedís = 9.504 maravedís. Esta contribución de Tapia con la mínima cabeza de pecho ya desvela una situación grave de la behetría. Efectivamente, el número de pecheros refleja la peor situación de su población en todo el siglo XVI.

Población pechera de Tapia


*Los datos de 1646 y 1695 han sido obtenidos de: Las behetrías castellanas. CARLOS ESTEPA DÍEZ. Juan de Castilla y León. Valladolid 2003.

1445

1531

1537

1554

1597

1646

1695

26 pecheros

35 pecheros

36 pecheros

42 pecheros

27 pecheros

23 pecheros

22 pecheros




Fijándonos en el cuadro precedente, los vecindarios desde el año 1597 en adelante deben ser completados añadiéndoles los clérigos. Digo esto porque no tengo noticias de hidalgos en el lugar de Tapia para estas últimas fechas. El lector ya tiene los vecindarios completos de los años anteriores a 1597 en este trabajo. Es evidente que el período 1531-1554 representa una notable recuperación demográfica comparada con el año 1445, aunque dentro del período el crecimiento demográfico es insignificante. Desde el año 1597 a 1695, el cuadro refleja fielmente la hecatombe demográfica que afectó a todos los lugares de la Corona Castellana en general en el seiscientos.

Tapia tampoco se libró de la peste. Entre los años 1598 y 1602 la peste atacó de forma general a la Península Ibérica. De una relación larguísima de lugares afectados por esta peste(50) sólo reflejo lugares muy próximos a Tapia y a la Merindad de Villadiego: Melgar de Fernamental, Padilla de Abajo, Arenillas del Río Pisuerga, Padilla de Arriba, Santa María de Ananúñez, Villahizán, Villasidro, Villanueva de Odra, Tapia, Aguilar de Campoo y su Tierra. Para hacernos una idea de la gravedad de este episodio de pestilencia podemos mostrar dos ejemplos: en junio de 1598, vecinos de La Puebla de Montalbán declaraban que en el lugar habían muerto 800 personas en edad de comulgar, más 900 niños y niñas, siendo la cantidad de personas adultas, según los Libros de Matrículas, oscilante entre 12.000 y 13.000. Alberto LINÉS da la cifra de 6.000 muertos en Santiago y Tuy casi despoblado para el año 1598. La noticia de lugares apestados antes citados es de 7 de julio de 1598, por lo que el vecindario de Tapia de febrero de 1597 antes citado se reduciría todavía mucho más.

 

 

 

  1. Real Chancillería de Valladolid. Registro de Ejecutorias. Caja 1.138, núm. 38.
  2. Cámara de Castilla. Diversos. Caja 47, núm. 31.
  3. Fondo Lerma. Núm. 60.185.
  4. Libro de la Martiniega del año 1488 del Concejo de Villadiego. 03020002/16.925.
  5. Pergaminos. Caja 30, núm. 2.
  6. Ocho cuadernos de ordenanzas municipales concedidas por los condes de Haro a diversos concejos de sus dominios, entre ellos el de Villadiego, en diversos tiempos (1457-1522). Otras ordenanzas y provisiones(1523-1526). Archivo Histórico Nacional (Toledo). Sección Nobleza. Fondo Frías, Caja 504, núm. 70.
  7. Real Chancillería de Valladolid. Pergaminos. Caja 30, núm. 2.
  8. Archivo Histórico Nacional (Toledo). Sección Nobleza. Fondo Osuna. Caja 40, núm. 1.
  9. Real Chancillería de Valladolid. Registro de Ejecutorias. Caja 569, núm. 74.
  10. Real Chancillería de Valladolid. Pleitos Civiles. A. Rodríguez (fenecidos). Caja 2.908, núm. 2.
  11. Observable en el pleito del Condestable contra Congosto y Tablada sobre jurisdicción. Real Chancillería de Valladolid. Registro de Ejecutorias. Caja 569, núm. 74.
  12. Archivo Histórico Nacional (Toledo). Sección Nobleza. Fondo Frías. Caja 508, núm. 9.
  13. Villas y lugares de monasterios en las comarcas del Adelantamiento de Castilla y de León, Aranda, … Burgos, … Ponferrada y Zamora. Archivo General de Simancas. Cámara de Castilla. Diversos. Caja 47, núm. 31.
  14. Real Chancillería de Valladolid. Pleitos Civiles. A. Rodríguez (fenecidos). Caja 478, núm. 1 y Registro de Ejecutorias. Caja 941, núm. 7.
  15. Real Chancillería de Valladolid. Registro de Ejecutorias. Caja 1.014, núm. 18.
  16. Real Chancillería de Valladolid. Registro de Ejecutorias. Caja 1.509, núm. 23. El lector puede contemplar en esta misma página web. el trabajo: Valdelucio. Demanda de Valdelucio contra la justicia de Villadiego (1584).
  17. Real Chancillería de Valladolid. Registro de Ejecutorias. Caja 112, núm. 37;
  18. Villas y lugares de monasterios en las comarcas del Adelantamiento de Castilla y de León, Aranda, … Burgos, … Ponferrada y Zamora. Archivo General de Simancas. Cámara de Castilla. Diversos. Caja 47, núm. 31.
  19. Archivo General de Simancas. Registro General del Sello. 1500-febrero-29, núm. 191.
  20. Archivo General de Simancas. Registro General del Sello. 1500-febrero-29, núm. 196.
  21. Archivo General de Simancas. Registro General del Sello. 1496-octubre-6, núm. 289.
  22. El lector puede encontrar el documento fotografiado y transcrito en la página web de Sandoval de la Reina.
  23. Real Chancillería de Valladolid. Protocolos y Padrones. Caja 123, núm. 1.
  24. Pleitos de hidalguía de Diego Hernández y Toribio de Vargas. Real Chancillería de Valladolid. Sala de Hijosdalgo. Cajas 358, núm. 5 y 140, núm. 1.
  25. Con una contribución de 10.300 maravedís, que puede ser consultada en Archivo General de Simancas. Escribanía Mayor de Rentas, legajo 19. En el documento puede leerse que la receptoría fue entregada al recaudador Alvaro del Castillo y que la misma estaba concertada. El término concertada puede querer decir que los importes de la relación eran admitidos por la Escribanía Mayor de Rentas y el recaudador, sin coincidir con los importes de los libros, o que coincidían y además estaban de acuerdo las dos partes. El caso es que el recaudador recibió una receptoría por 10.300 maravedís. El importe de 24.700 maravedís puede ser consultado en el Archivo General de Simancas. Patronato Real, legajo 93, núm. 5.
  26. Archivo General de Simancas. Patronato Real, legajo 93, documento núm. 5.
  27. ALBERTO LINÉS ESCARDÓ. El tiempo atmosférico en el siglo de Felipe II. Separata de la obra Felipe II y su época. Actas del simposium de San Lorenzo del Escorial (1-5 de septiembre de 1998).
  28. Archivo General de Simancas. Patronato Real, legajo 93, núm. 1.
  29. Archivo General de Simancas. Patronato Real, legajo 93, núm. 9.
  30. Buscando por: Los galeotes de 1531. Merindad de Villadiego. Materia: demografía. Merindad: Villadiego.
  31. Toribio de Vargas fue vecino hidalgo de Tapia desde 1517 a 1537 cuando menos. Declaración de Toribio Martínez vecino de Tapia. Pleito de Hidalguía de Toribio de Vargas. Sala de Hijosdalgo. Caja 140, núm. 1.
  32. Real Chancillería de Valladolid. Sala de Hijosdalgo. Cajas 140, núm. 1 y 358, núm. 5.
  33. ALBERTO LINÉS ESCARDÓ. El tiempo atmosférico en el siglo de Felipe II. Separata de la obra Felipe II y su época. Actas del simposium de San Lorenzo del Escorial (1-5 de septiembre de 1998).
  34. Pleito sobre la hidalguía de Pedro Ortega, vecino de Hormicedo. Declaración de Pedro de Salinas. Real Chancillería de Valladolid. Sala de Hijosdalgo. Caja 13, núm. 2.
  35. El lector puede contemplar en esta misma página web el trabajo Villadiego: la peste de 1518. Alcance de cuentas de 1518, buscando según el título citado, por materias: demografía; y por merindades (Villadiego). El trabajo aparece en la tercera posición de esta búsqueda.
  36. Para el año 1493: volumen 73, folio 34. Para el año 1517, libro 42, unidad documental 273-297, folios 285-286. Para 1518: volumen 50, unidad documental 116-144, folios 117-118.
  37. Archivo General de Simancas. Contaduría Mayor de Cuentas. Legajo 32.
  38. Archivo General de Simancas. Contaduría Mayor de Cuentas. Prima Epoca. Legajo 9.
  39. Archivo General de Simancas. Registro General del Sello. 1507-marzo-7. Sin foliar.
  40. Archivo General de Simancas. Contaduría General. Legajo 768.
  41. ALBERTO LINÉS ESCARDÓ. El tiempo atmosférico en el siglo de Felipe II. Separata de la obra Felipe II y su época. Actas del simposium de San Lorenzo del Escorial (1-5 de septiembre de 1998).
  42. Archivo Histórico Municipal de Villadiego. Signatura 616.
  43. Aunque hubo cuartales de 2,5 libras (1,150 kgs. ) y de ½ libra (460 grs.) el peso más frecuente fue el de 2 libras (920 grs.). De una fanega se obtenían 30 cuartales de pan x 0,920 grs. = 27,6 kgs. 27,6 : 43,5 = 63% de extracción. En la villa de Villadiego tengo comprobado que por 4 cargas de trigo (medida de carga), se devolvían 2,5 cargas molederas (2,5 : 4 = 62,5%). El lector puede profundizar más, leyendo en esta misma página web: buscando por Artículos y Ensayos, con el título El cuartal: Medida y precio. Los Rodríguez de Santa Cruz 1500-1501. Este artículo aparece hoy (10 de octubre de 2015) en segunda posición.

44.   Libro de Acuerdos del Concejo de Villadiego: fragmentos de los años 1509, 1510 y 1516. El luto por doña Juana de Aragón Precios de la Carne.

45.  Archivo Histórico Municipal de Villadiego. Signatura 616.

46.  Real Chancillería de Valladolid. Registro de Ejecutorias. Cajas 1.146, núm. 44 y 1.262, núm. 35.

47.  ALBERTO LINÉS ESCARDÓ. El tiempo atmosférico en el siglo de Felipe II. Separata de la obra Felipe II y su época. Actas del simposium de San Lorenzo del Escorial (1-5 de septiembre de 1998).

48.  Censo de población de las provincias y partidos de la Corona de Castilla en el siglo XVI. Madrid en la Imprenta Real, año de 1829. Edición del Instituto Nacional de Estadística. Madrid 1982.

49.  Este reparto de galeotes se halla inserto dentro de un pleito del Concejo de Cabia (Merindad de Candemuñó). Real Chancillería de Valladolid. Sala de Hijosdalgo. Caja 181, núm. 9.

50.  JULIÁN MONTEMAYOR, profesor de Historia Moderna de la Universidad de Pau. Una ciudad frente a la peste: Toledo a fines del siglo XVI. La ciudad hispánica … Editorial de la Universidad Complutense. Madrid, 1985.


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